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Compromiso total

Ribéry promete seriedad y dedicación

A pesar de que Franck Ribéry apenas lleva cuatro semanas en el Bayern de Múnich, el francés de 24 años se ha ganado muy rápido el cariño de la gente. El subcampeón del mundo es la mayor atracción en el conjunto bávaro y no sólo por su forma de jugar, sino también por su simpática forma de ser.

"Es un verdadero aporte para el buen ambiente dentro del equipo. Donde está él siempre hay buen ánimo", comentó el entrenador Ottmar Hitzfeld sobre Ribéry, quien se ha transformado en una especie de payaso dentro de la plantilla bávara. Por ejemplo, el lunes mientras Daniel van Buyten se duchaba, Ribéry le cortó con una tijera las puntas a sus calcetines.

No sólo entretención

"Siempre he sido igual", reconoció Ribéry en una entrevista el lunes. El francés aseguró que así es su forma de ser y gracias a ella se ha logrado integrar rápidamente en Múnich a pesar de no dominar aún el idioma alemán. "Siempre funciona", dijo Ribéry y enseguida agregó: "Mi forma de ser extrovertida es una virtud."

Sin embargo, Ribéry no sólo se dedica a entretener y bromear. El hábil mediocampista también puede ser muy serio. Hace un par de años su carrera futbolística estuvo a punto de fracasar. "Mi época más difícil fue en la tercera división francesa cuando jugué en el Alés", recordó Ribéry.

Desde muy abajo hasta bien arriba

Con 19 años se fue de su casa en el norte de Francia y partió a Alés que estaba a 1.000 kilómetros de distancia. "Tenía muy poco dinero para sobrevivir. Más encima el club tuvo problemas económicos y no nos pagaron nuestros sueldos", cuenta Ribéry. Enseguida regresó a la casa de sus padres y trabajó durante tres meses en la construcción junto con su padre para poder salir nuevamente adelante.

Cinco años después, Ribéry está en la cima de su carrera. Por la suma de 25 millones de euros fue traspasado desde el Olympique de Marsella al Bayern de Múnich y se espera que sea la nueva estrella de la Bundesliga. "Yo no me veo como una gran figura y tampoco quiero ser visto así", dijo Ribéry tratando de bajarle el perfil a su millonario traspaso.

Trabajar con seriedad y ser campeón

El jugador francés asegura que a pesar de la fama no ha cambiado su forma de ser. "Sigo siendo el mismo de siempre. Sonrío todos los días y estoy consciente de que otras personas no están tan bien como yo", según Ribéry. Por lo mismo, el francés reconoce que su tarea es la de ser futbolista y no estrella de pop. "Mi objetivo es trabajar con seriedad y al mismo tiempo tener diversión. Quiero que los aficionados se diviertan y seamos campeones", dijo Ribéry.