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El sucesor Hitzfeld

El Bayern no se dejará presionar por el tiempo

Cuando se abrió la puerta de los vestuarios se pudo ver claramente como Uli Hoeness, muy concientemente y de manera casi simbólica, le cedía el paso hacia la rueda de prensa a Ottmar Hitzfeld. Allí se encontraban 60 representantes de diferentes medios, se habían instalado 14 cámaras, y un canal de televisión transmitía en vivo. Había un movimiento similar al que hay unos días antes de una final de Liga de Campeones.

El gran interés de la prensa no se centraba, en principio, en el comienzo de los entrenamientos del Bayern para la segunda vuelta, ni tampoco en el nuevo jugador brasileño Breno. El joven defensor sudamericano ya había sido presentado en una conferencia de prensa en Munich. Todos esperaban a Hitzfeld, quien pocos días antes había confirmado su alejamiento del club al final de la temporada, y a Hoeness, de quien esperaban una respuesta sobre su posible sucesor.

Hitzfeld da por terminada su tarea

La pregunta sobre los motivos que llevaron al entrenador a no renovar el contrato que vence el 30 de junio de 2008, tuvo una rápida respuesta: “Vine hace casi un año para trabajar por unos cinco o seis meses. Nunca había planeado quedarme definitivamente”, dijo Hitzfeld, quien el 1º de febrero de 2007 había reemplazado a Felix Magath. El desafío de lograr un cambio radical lo habría motivado a quedarse un año más.

“Después de un año, creo que se alcanzó ese cambio. Si puedo dejar un equipo intacto, mi meta se habrá cumplido”, dijo Hitzfeld, quien espera sus últimos meses como entrenador del Bayern con mucha ilusión. Lo que hará en el futuro todavía está por verse. Entre las posibilidades está, entrenar a la selección suiza o retornar a su rol de comentarista en la televisión. Antes de volver al club bávaro, el estratega tenía un puesto en el canal privado Premiere. “Estuve dos años y medio en la televisión y no me he perdido ningún partido. Ese era un gran trabajo”, dijo Hitzfeld bromeando.

Pedido de Hoeness a la prensa

Todavía queda por definirse quien será el sucesor en el banquillo. Se “discutirá de arriba abajo” con toda tranquilidad en la junta directiva, enfatizó el manager Hoeness. En ese sentido no siente ningún tipo de presión. “No esperaremos hasta mayo, junio, pero tampoco queremos pronunciarnos por alguien en dos o tres semanas”. Sobre los rumores de la prensa no quiso hacer comentarios. Hoeness pidió a los periodistas ser justos: “No me importan las especulaciones. Pero les pido encarecidamente que no se publiquen medias verdades o mentiras. En ese sentido, reaccionaremos de manera muy puntual”.

Sobre el perfil del “nuevo”, Hoeness no quiso dar detalles. “No tenemos por qué discutirlo públicamente. Las huellas que dejará Ottmar Hitzfeld son grandes, dijo el manager deportivo: “Hay que pensar bien antes de tomar una decisión. Por eso nos tomaremos todo el tiempo necesario, ya que no será fácil encontrar un buen sucesor. Pero cuando nos decidamos por un entrenador, lo conseguiremos. De eso, estamos seguros”.

Con firmeza hacia el éxito

Hoeness no teme que el equipo sufra a nivel deportivo durante la búsqueda de un técnico y negó la posibilidad de una despedida anticipada de Hitzfeld, “pase lo que pase”. “Ottmar ha explicado hoy al equipo que dará todo de sí para lograr las metas y traer a casa muchas victorias. No se relajará”. Hitzfeld también anunció que tratará al equipo de manera muy estricta: “No podemos permitirnos ningún desliz interno”.

La confianza que le “tuvo siempre el Bayern”, quiere retribuirla con éxitos: “Queremos ganar algunos títulos. Ese es mi objetivo”. Mientras tanto, tendrá el apoyo de los directivos del club. “Da igual cómo termine esta temporada”, enfatizó Hoeness. “Ottmar Hitzfeld nunca se irá del Bayern por la puerta trasera, más bien lo hará siempre por la puerta grande del Allianz Arena”.