presentada por
Menú
Ottmar Hitzfeld:

'Serán momentos conmovedores para mí'

En 25 años de carrera como entrenador, Ottmar Hitzfeld ganó 25 títulos. 14 de ellos los conquistó en siete años y medio con el Bayern. Este sábado contra el Hertha Berlín, el director técnico dirigirá por última vez al conjunto bávaro en un partido oficial. Después de la Eurocopa, Hitzfeld asumirá el cargo de seleccionador en Suiza. Antes de su despedida, fcbayern.de conversó con el “General” sobre su época como entrenador de clubes, su despedida y su futuro.

La entrevista con Ottmar Hitzfeld:

Pregunta: Usted ha vivido muchas cosas como entrenador. ¿Existe algún hecho especial que recuerde con emoción?
Hitzfeld: “Sin duda el disparo de Patrik Anderson que significó el 1:1 en Hamburgo, cuando ganamos el título de la Bundesliga 2001 en la última jornada. En aquel entonces había mucho en juego, cuatro días después jugábamos la final de la Champions League. Si hubiésemos perdido el título de la Bundesliga, creo que tampoco hubiésemos podido ganar la final de la Champions. Pero afortunadamente ganar la Bundesliga fue un enorme golpe anímico para el equipo y por eso tuvimos la fuerza para ganar también la final en la definición a penales contra el Valencia. Fue algo realmente increíble, un momento histórico.”

Pregunta: ¿Ha tenido en los últimos días tiempo para mirar hacia atrás y repasar todo lo vivido en los últimos 25 años?
Hitzfeld: “La verdad es que yo vivo el momento y miro siempre hacia adelante. Esa es mi filosofía y así es como un entrenador debe pensar. En esta profesión uno aprende a vivir siempre del presente y no del pasado. Un entrenador siempre tiene que estar rindiendo. Todo lo que uno gana, después de las vacaciones se olvida porque inmediatamente existen nuevos desafíos.”

Pregunta: Tras su primer período como entrenador del Bayern, en el 2004, usted tuvo la posibilidad de entrenar a la selección de Alemania, pero desechó la oferta. Ahora usted será el seleccionador de Suiza. ¿Qué es lo que más le atrae de esa tarea?
Hitzfeld: “En el 2004 me hubiese gustado mucho poder asumir en la selección alemana, pero no era el momento adecuado. Estaba muy desgastado y necesitaba descansar. La decisión fue correcta porque si no mi salud estaría arruinada ahora. Esta vez todo se dio muy bien y la verdad es que siempre le he tenido mucho cariño a Suiza. Trabajé 17 años allá y soy un agradecido de ese país. Estoy muy motivado y con ganas de asumir este nuevo desafío. Ya no serán 60, sino 15 partidos al año.”

Pregunta: Pero la presión igual será grande.
Hitzfeld: “Nuestro gran objetivo es clasificar al Mundial 2010. Para Suiza no es algo lógico lograr la clasificación, pero las expectativas son enormes. Para mí es un gran desafío y pues también bastante arriesgado, pero hasta ahora siempre me ha ido bien cuando he tomado decisiones arriesgadas. Espero que esta vez también.”

Pregunta: ¿El Mundial de Sudáfrica 2010 sería un buen momento para terminar con su carrera?
Hitzfeld: “Me acuerdo de que cuando Otto Rehhagel tenía 40 ó 45 años, dijo que a los 55 quería dejar de entrenar. ¿Y qué pasó? Aún sigue dirigiendo. Por eso prefiero no hablar sobre el futuro. Cuando salí del Bayern en el 2004, pensé que nunca más iba a dirigir. Pero apenas me llamó Uli Hoeness acepté volver. La decisión fue correcta porque he disfrutado al máximo este año y medio en el Bayern.”

Pregunta: Usted dijo que nunca planea su futuro. ¿Eso significa que existe la posibilidad de que algún día vuelva como técnico a la Bundesliga?
Hitzfeld: “Normalmente no. Mi idea es no volver a dirigir nunca más en un club, pero no puedo prometer nada. Esta vez espero ser consecuente y no volver.”

Pregunta: Su despedida en el 2004 fue muy emocional y dejó escapar más de una lágrima. ¿Este sábado volverá a repetirse la historia?
Hitzfeld: “En este tipo de cosas soy muy emocional y la verdad es que me tendré que esforzar para no derramar alguna lágrima. Espero que sea un lindo partido de fútbol y que podamos brindarle un buen espectáculo a nuestra hinchada. Los momentos que viviré en el estadio, en el Marienplatz y después en la última cena con toda la gente del club, sin duda serán muy conmovedores.”