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Oliver Kahn:

'Esto ha sido lo más grande'

La noche del martes era la noche de Oliver Kahn. Por última vez, el portero bávaro se pondría la camiseta del Bayern y se despediría de la hinchada en la Allianz Arena de Múnich. A pocos minutos del inicio del partido entre el Bayern y la selección de Alemania, los organizadores del evento sorprendieron al público con una coreografía y además tocó el grupo de pop alemán "Ich + Ich". Con ambos equipos ubicados ya en el centro del terreno de juego, todo estaba preparado para la gran fiesta. Sólo faltaba la gran estrella de la noche: Oliver Kahn. En ese instante y bajó el aplauso incesante del público hizo su aparición el mejor portero alemán de los últimos tiempos.

"Fue muy emocionante, una noche realmente fantástica. Todo giró en torno a mi persona, fue como en un sueño", comentó Kahn después del partido. Por su parte, Juergen Klinsmann señaló que "la noche fue absolutamente perfecta", y el seleccionador nacional alemán, Joachim Loew, catalogó el empate 1:1 entre el Bayern y Alemania como "una hermosa despedida para un gran portero. Se lo merecía."

867 partidos oficiales

Las autoridades del fútbol alemán y los directivos del Bayern despidieron con honores a Kahn. El presidente de la federación alemana de fútbol, Dr. Theo Zwanziger, y los directivos bávaros Karl-Heinz Rummenigge, Uli Hoeness y Karl Hopfner, saludaron con afecto al portero. Pero el momento cúlmine de la noche fue el minuto 75 del partido. "Poco antes del minuto 75, repasé los momentos inolvidables que viví en este equipo y luego pensé en lo que vendría", contó Kahn.

Cuando el árbitro Dr. Markus Merk interrumpió el partido, Kahn se quedó unos segundos pasmado. Las luces del estadio se apagaron y un foco iluminó al portero. Kahn se acercó a su portería, se cubrió con una bandera del Bayern y luego se marchó. En total Kahn disputó 867 partidos oficiales con las camisetas del Karlsruhe, el Bayern y la selección alemana. 21 años después de su debut en la Bundesliga, el tres veces elegido mejor arquero del mundo, le entregó la portería bávara al nuevo número uno Michael Rensing.

Kahn agradecido

69.000 espectadores se pararon de sus asientos en la Allianz Arena y despidieron entre aplausos y llantos al gran capitán. Durante largos minutos, Kahn saludó al público mientras daba su última vuelta olímpica y de fondo se escuchaba la canción "Time to Say Goodbye". "Es cierto que dejé escapar una que otra lágrima", reconoció el "Titán" más tarde.

Antes de desaparecer en los vestuarios, Kahn se dirigió por última vez a la hinchada bávara. "No sé qué decir. Gracias por el apoyo brindado en todos estos años. Esto es lo más grande que he vivido en mi carrera. Ha sido una despedida perfecta. Ha sido lo máximo...¡Gracias a todos ustedes!", dijo el portero y enseguida se retiró del lugar. Durante minutos el público siguió coreando su nombre.

Despedida inolvidable

El solitario camino de Kahn por las catacumbas del estadio hasta el vestuario fue seguido por toda la gente en las pantallas gigantes del recinto deportivo. "No se puede describir lo que uno siente en ese momento", reconoció Kahn y luego añadió: "Por un lado a uno le dan ganas de llorar, pero por otro lado también existe una enorme alegría y satisfacción al ver tantas muestras de afecto." Una vez finalizado el encuentro, el público volvió a corear el nombre de Kahn y éste salió a la cancha por última vez a saludar.(

Después desapareció para siempre del mundo del fútbol. "Un "Titán" se va, pero la leyenda se queda", decía en una de las numerosas pancartas del estadio. Todos los seguidores del Bayern no olvidarán nunca jamás al mejor portero alemán de las últimas dos décadas. Y el propio Kahn tampoco olvidará "su" última noche como jugador del Bayern. "Nunca olvidaré esta despedida", concluyó el portero.