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El persecutor

Otro partido al que se le da la vuelta

Seis partidos sin perder, cuatro victorias en serie, el Bayern Munich está de nuevo a la ofensiva. “Cada vez encontramos más y más nuestro ritmo, queremos llegar a la punta de la tabla y con cada triunfo estamos más cerca de ella” dijo el entrenador Juergen Klinsmann tras el 2-1 del miércoles en Francfort que puso al campeón alemán en la cuarta posición de la Bundesliga.

Como hace cuatro días contra el Wolfsburg, el Bayern empezó perdiendo contra el Francfort antes de remontar el marcador, dándole la vuelta al compromiso y haciéndose de forma merecida a los tres puntos. Transformar una derrota transitoria en una victoria habla de la excelente moral y la fortaleza mental del equipo conducido por Klinsmann; “tanto en el partido contra el Wolfsburgo como en el duelo del miércoles el grupo demostró que cree en sí mismo y que tiene un gran deseo de ganar” elogió el gerente Uli Hoeness y agrego “voltear el juego de la forma en que se hizo no es una cosa natural”.

Ciertamente tampoco es una casualidad. Ya en la Champions League, contra el Olímpico Lyon, el Bayern había insinuado ese gran espíritu al conseguir un empate a uno a pesar de haberse ido tempranamente en desventaja; contra el Wolfsburg se remontó un 2-0 que resultó en un triunfo 4-2, con lo cual por primera vez en 20 años el club consiguió una victoria después de tener dos goles en contra. Y ahora lo ocurrido en Francfort… Tras un turbulento inicio de temporada el persecutor se reporta de una forma impresionante.

“No estábamos intranquilos cuando al principio algunas cosas no funcionaron, nuestra preparación de temporada fue muy complicada debido a la Eurocopa, el rendimiento actual es el resultado lógico de nuestro trabajo en los últimos 3 meses” sostiene Klinsmann, quien con los resultados recientes se siente corroborado en su camino. Las estadísticas del partido en Francfort -58 por ciento de control del balón y 58 por ciento de duelos ganados- confirman la superioridad del Bayern.

Luego de la sorpresiva anotación del Francfort, producto de un autogol de Martin Demichelis en el minuto 55, el Bayern reaccionó a la mejor manera de un campeón y con las anotaciones de Miroslav Klose (minuto 65) y Ribéry (minuto 70) remontó en 5 minutos el resultado haciéndose al triunfo. “Yo estaba confiado pues vi como el equipo tomó el autogol, el lenguaje corporal lo dijo todo, sabía que era sólo cosa de aumentar el ritmo y todo cambiaría a nuestro favor” reveló el entrenador.

Tim Borowski comparte la opinión de Klinsmann: „claro que un autogol no era exactamente lo que necesitábamos, pero la reacción que mostramos fue aún más importante. Somos un verdadero equipo y tenemos la moral muy en alto”, dijo. Sin esa extraordinaria voluntad de ganar no hubiera sido posible hacerse a los 3 puntos en Francfort.