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Se entregó al máximo ante la Fiore

Toni luchador incansable

Tras una hora de juego no pudo más. Luca Toni miró hacia el banquillo del Bayern y signalizó que ya no podía seguir jugando. Pocos instantes después, ingresó Lukas Podolski en lugar del delantero italiano, quien antes de salir se despidió con un golpe de mano de los jugadores de la Fiorentina, Adrian Mutu y Riccardo Montolivio. Los presentes en la Allianz Arena de Múnich despidieron con aplausos al goleador de la pasada temporada de Bundesliga.

“Jugué hasta que ya no pude más por los dolores”, dijo Toni después del partido. Bayern Múnich versus Fiorentina era el partido que el goleador italiano estaba esperando con ansias. Y precisamente antes del duelo contra su ex club, el italiano sufrió una lesión en la costilla que al final lo obligó a abandonar anticipadamente el encuentro del martes. Pero Toni se esforzó al máximo y eso fue valorado por la hinchada bávara.

Luchador incansable

A pesar de que no pudo marcar un gol, Toni realizó un buen partido. En los dos primeros goles del Bayern, el espigado atacante bávaro alargó el balón con la cabeza y participó así directamente de la jugada. Además, se mostró como un luchador incansable y en repetidas oportunidades bajó para ayudar en las labores defensivas. Cada vez que fue necesario, Toni encaró los balones divididos con valentía.

Hasta que en una jugada chocó con Dario Dainelli y se lastimó la costilla que ya tenía lesionada desde el partido del sábado en Karlsruhe. “Estamos absolutamente conformes con su actuación. Estuvo muy presente y siempre fue un factor de peligro para la defensa rival. Hizo un muy buen partido”, alabó Juergen Klinsmann al goleador bávaro.

Los “tifosis” silvaron

La alegría sobre el importante triunfo del Bayern sólo fue opacada por la reacción que tuvieron los hinchas de la Fiorentina hacia Toni. Cada vez que el delantero italiano tocó el balón, fue pifiado por los seguidores del conjunto viola.

“Es una lástima, pero no tengo problemas con eso“, afirmó Toni, quien después del partido visitó a sus ex compañeros en el vestuario. “Me preguntaron cómo es la vida aquí en Múnich y cosas así. Nada especial”, contó el atacante bávaro que sin duda ya espera con más ansias aún el partido de vuelta contra la Fiore en Italia el 5 de noviembre.