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Freno a la persecución

Tropezón ante el Borussia

Juergen Klinsmann probablemente se sintió como un seguro ganador; con gran tranquilidad embocó en dos ocasiones el balón -abajó, a la derecha- y tras seis disparos estaba en ventaja 2-0 sobre su rival, que claramente había fallado el objetivo en sus cuatro lanzamientos previos. Entonces vino lo que para al entrenador del Bayern debió parecerle un amargo recuerdo: Deniz Tuerkoglu introdujo –arriba, a la izquierda- sus dos últimos turnos, y al final el resultado fue 2-2.

Eso ocurrió en el programa de televisión Sportstudio de la cadena ZDF, donde Klinsmann se enfrentó a un espectador en la “Pared del gol” apenas 6 horas después de lo acontecido a su equipo en el estadio Borussia-Park, donde en apenas 137 segundos el Bayern dejó escapar un triunfo seguro, tras estar adelante 2-0, y el Moenchengladbach consiguió el empate, y con ello le arrebató dos importantes puntos al campeón alemán.

“Desde nuestra perspectiva eso es algo que molesta, quedamos como los tontos; fue irresponsable de nuestra parte, un partido no se puede entregar de esa manera, ya nos pasó en el 3-3 contra el Bochum, y con esos 4 puntos hoy seríamos los lideres”, dijo Klinsmann en el programa.

Después de 5 victorias en serie, el empate frenó la persecución del Bayern a los punteros de la Bundesliga, mientras los que encabezan la tabla, Leverkusen y Hoffenheim, lograron sendas victorias. Esta es la tercera vez en la temporada que el equipo de Múnich desaprovecha una ventaja de dos goles, y al respecto el directivo club Karl-Heinz Rummenigge recrimina “nos tenemos que reprochar haber sacado un empate pues deberíamos haber ganado”.

En Múnich no hay quien tenga una explicación a lo sucedido, los puntos se perdieron pese a los goles de Luca Toni (minuto 21) y Franck Ribéry (minuto 65/penalti). “Cuando se gana 2-0 hay que procurar defender la ventaja hasta el final; no estuvimos lo suficientemente concentrados, ni fuimos inteligentes, para anotar el tercer gol” declaró Bastian Schweinsteiger, mientras su compañero Philipp Lahm complementó “tuvimos el juego controlado pero no cerramos el saco de forma definitiva”.

Rob Friend (minuto 79) y Bradley Carnell (minuto 81) castigaron con dos cabezazos la negligencia del Bayern, lo cual, en opinión de Miroslav Klose, fue el resultado de que “corrimos como salvajes contra la pared, completamente inseguros, en vez de pararnos bien. Cuando ellos anotaron el descuento el estadio ardía”. Por su parte Rummenigge considera que “lo que falló fue la concentración, después del 2-0 el equipo ya no estaba presente en el compromiso y lo había dado por resuelto; siendo sinceros, todo indicaba eso, pero al final pagamos un precio muy caro”.

El directivo habló de un “accidente de trabajo, un pequeño paso atrás sin consecuencias, en las próximas semanas vamos a atacar, y a aumentar la presión sobre Leverkusen y Hoffenheim” equipo éste que en un par de semanas visitará Múnich, y al cual se puede dejar por detrás con un buen resultado.

“De todas formas sigo creyendo que vamos en la dirección correcta” aseguró Klinsmann, “queremos de aquí a navidad acumular un par de puntos más, definir nuestra situación en la Champions League, e incluso me puedo imaginar que seremos campeones del otoño“.