presentada por
Menú
El regreso de Bayern

Un punto que señala hacia delante

Miroslav Klose no se anda por las ramas, “pensé que debía anotar” dijo poco antes de la medianoche en las catacumbas del estadio Artemio Franchi en Florencia refiriéndose a la jugada del minuto 80, en la cual encaró en mano a mano al arquero y lanzó el balón por encima del travesaño. “Creo que hice lo correcto, sobrepasé al defensor y esperé que el arquero se lanzara, quería elevar el balón un poco pero se fue por encima. Da rabia” describe Klose la escena que hubiera significado el paso directo a octavos de final.

Que no hubiera sido así no fue motivo de frustración para el Bayern. “No importa que no hayamos logrado hoy el tiquete a la siguiente ronda” declaró el director del club Karl-Heinz Rummenigge, en tanto que el gerente Uli Hoeness sostuvo que “hemos conseguido una posición favorable para alcanzar la fase venidera”, para lo cual bastará hacerse a un punto en los dos partidos restantes en el grupo contra Steaua Bucarest, el 25 de noviembre y Olímpico Lyon el 10 de diciembre.

Para las directivas pesa mucho más la impresión que el equipo dejó a lo largo de los 90 minutos del partido, el cuarto de 5 enfrentamientos en los cuales se recorta una desventaja. “Lo más importante es que se confirmó que vamos hacia delante y que durante el segundo tiempo se jugó bien; al final se pudo lograr más, pero con el resultados podemos estar contentos” elogió Rummenigge durante la cena del Bayern que se realizo al final del compromiso en el salón “Jardín de invierno”.

Hasta el minuto 78 el Bayern perdía ante una fuerte Florentina que anotó temprano a través de Adrian Mutu (minuto 11), y sólo gracias a Tim Borowski y su, como lo calificó Hoeness, “frío” gol fruto de una aguerrida ofensiva se logró un empate que incluso hubiera podido transformarse en victoria de habersen concretado las opciones de Klose y el juvenil Toni Cross en el tiempo de adición. De todas formas el Bayern abandonó la cancha a través de una formación en su honor hecha por los jugadores de la Fiorentina.

“Esa es una señal del excelente estado físico del grupo; pese a que se juega cada tercer día no hay el más mínimo signo de agotamiento” alabó Rummenigge; y verdaderamente en las últimas semanas se ha demostrado que cuando el rival pierde el aire el Bayern hace con él lo que quiere y Hoeness sotiene que es el fruto del buen trabajo de Klinsmann y su cuerpo de asistentes.

Pero pese a la exitosa recuperación y la cercanía de los octavos de final, el juego en Florencia también abrió espacio a la crítica: “nos tocó otra vez empezar perdiendo para darnos cuenta que había que hacer mucho más” evaluó el portero Michael Rensing, quien con sus atajadas, en especial a los disparos del goleador de la Fiorentina Alberto Gilardino, evitó que los dueños de casa anotaran mucho más.

“En la primera parte fuimos muy pasivos, no corrimos tanto como en la segunda mitad” analizó Klose. Especialmente en el juego ofensivo las cosas no resultaron para el Bayern como al final del compromiso. “En el primer tiempo jugamos mal, mostramos miedo y no enfrentamos con decisión los balones divididos, cuando uno pelea una pelota debe ir convencido que la ganará, hay que asumir el riesgo de cometer una falta pero el contrario debe entender que hasta allí llegó”, explicó el capitán Mark van Bommel.

“Debemos mostrar un poco más de presencia” demandó el autor del gol, Borowski, quien poco antes de la pausa cometió una falta en la línea del medio contra Adrian Mutu que le valió una tarjeta amarilla. “Esa fue una señal importante, en ese momento él le dijo a los rivales ¡atentos!” dijo Klinsmann y concluyó que “el punto obtenido es muy valioso pues nos llena de confianza para los retos que vienen”.