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Con gran estruendo

“Esas son las victorias bonitas”

Sammy Kuffour lloraba inconsolablemente, Carsten Jancker estaba consternado, y a Mehmet Scholl se le vio, acuclillado y sin ánimos, al lado del paral de la portería. Las imágenes que pasaban en los televisores ubicados en la zona mixta del estadio Allianz Arena no compaginaban con las de alegría y celebración que se vieron media hora antes en la cancha, cuando el entrenador y los jugadores del Bayern bailaron ante la afición, dándole apertura al show de luces con la cual el club despidió el año 2008 en casa.

Esas imágenes del recuerdo correspondían a la final de la Champions League de hace 9 años entre el Bayern y el Manchester United; una noche negra para el club de Munich en Barcelona que se repetía, sólo que esta vez la mala fortuna fue del huésped, del Hoffenheim.

Lo que Ole Gunnar Solskjaer consiguió en 1999 para ManU, lo logró Luca Toni anoche a favor del Bayern: el gol de la victoria (2-1) en el tiempo de adición. “Esas son las victorias más bellas” dijo el capitán Mark van Bommel luego del partido en el cual el anfitrión igualó en puntos a su huésped, y ahora comparte con él el primer puesto de la tabla, “eso era lo que queríamos”.

En el cierre de la primera ronda del torneo ambos clubes se trenzarán en un duelo a la distancia en procura del titulo de otoño: el Bayern visita el sábado al Stuttgart y el Hoffenheim recibe el domingo al Schalke; “ninguno de los dos tendrá un juego fácil” dijo Karl-Heinz Rummenigge. Van Bommel, por su parte, sostuvo que “el titulo de otoño sería bello, pero lo más importante es al final de la 34ª fecha tener en las manos el trofeo como campeón”.

El viernes por la noche el Bayern se acercó más a ese trofeo; previo al partido se había especulado mucho, pero al final en la cancha se vio lo que se esperaba: velocidad, tensión, drama, lucha, oportunidades de gol, goles, y para rematar, durante el periodo adicional, el gran estruendo, ¡la victoria!

El conjunto de Hoffenheim fue en gran parte responsable del gran partido y con su forma de jugar demostraron que no es casualidad estar arriba en el tablero. “Respetos” dijo Franck Ribéry, mientras Rummenigge concluyó: “Hoffenheim ha sido el rival más difícil que hemos tenido en la Arena, ellos demandaran todo de nosotros”.