presentada por
Menú
Primer día en Dubai

Aterrizar, dormir, entrenar

El comienzo era aún relajado. Un poco de gimnasia, un par de juegos y algunos toques con el balón. Pero al cierre del primer entrenamiento en el búnker de Dubai, a Jurgen Klinsmann y su cuerpo técnico se les ocurrió terminar con una dura prueba de resistencia: biatlón futbolístico.

En grupos de a cuatro los jugadores debían correr por una pista de esquí de alrededor de un kilómetro de largo en el campo de entrenamiento privado del palacio del jeque hasta llegar al “punto de tiro”. Desde allí, el primero del grupo debía embocar desde unos 13,14 metros un balón en una pequeña portería. El que erraba debía cumplir, junto a su equipo, una vuelta extra en la pista de esquí. Tal vez no fue muy divertido para los jugadores, pero sí, para los espectadores. Y todo esto después de un duro viaje en avión.

Con viento a favor a Dubai

A las 6:33 hora local, aterrizó el Airbus A319 con el equipo bávaro en el aeropuerto de Dubai. Exactamente 5 horas y media fue lo que tardó el vuelo chárter desde Munich hasta la ciudad en el golfo pérsico, 10 minutos menos de lo estimado. Según anunció el capitán a bordo, gracias al viento a favor.

Al aterrizar en los Emiratos Árabes Unidos apenas eran las 3:33 en Alemania. Por eso, no sorprendía ver a la mayoría de los jugadores bastante cansados durante los primeros movimientos en Dubai. Algunos directamente sin dormir (entre ellos Bastian Schweinsteiger) y otros con sólo tres horas de descanso (Philipp Laux), intentaron dormir a bordo.

Sin ningún tipo de burocracia, los famosos invitados provenientes de Alemania pasaron los controles de seguridad. Pero hasta que todos los trámites estuvieran resueltos, el equipo bávaro tuvo que esperar poco más de media hora para subirse al autobús que los llevaría al hotel. Tras un corto viaje, Jurgen Klinsmann y compañía llegaron a su lugar de estadía para los próximos ocho días: The Palace Hotel - The Old Town.

Como en casa, pero en el desierto

Allí llegaron los jugadores y se sintieron como en casa. Al igual que en el centro de alto rendimiento del club bávaro, el hotel reservó una parcela exclusiva para el equipo con dos mesas de ping-pong. Además, se preparo una sala de ruedas de prensa, otra con bicicletas estáticas y colchonetas para ejercicios de gimnasia. Y antes del mediodía llegaría la mesa de billar.

Después de un breve desayuno, todos directo a sus habitaciones. A casi todos les costó despertarse a las 13 hs para comer. A las 15:45 comenzaba el primer entrenamiento bajo el sol de Dubai, con biatlón incluido.


Para fcbayern.de en Dubai: Dirk Hauser