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'¡A lo grande!'

Un impresionante FC Bayern

Uli Hoeness podía haber dicho muchas cosas. Podía haber hablado de las buenas combinaciones de sus jugadores. Podía haber comentado el alto ritmo en el juego de ataque. O sobre el consistente juego de la defensa. Pero cuando al director deportivo del Bayern de Múnich, después de la victoria de su equipo en octavos de final de la Copa DFB contra el Stuttgart, le preguntaron que qué era lo que más le había gustado, respondió: "Todo".

Despues habló Hoeness del "fútbol, como uno se imagina", de una actuación "de libro. Estoy encantado. Ha sido a lo grande". No sólo el juego y alcanzar los cuartos de final de la Copa, le hacían feliz a Hoeness. Sino también el efecto del gran resultado a punto de comenzar la segunda vuelta. "Los demás equipos saben ahora, como se encuentra el Bayern de Múnich. Si seguimos jugando así, será difícil para los demás".

Como el director deportivo, también Philipp Lahm vio en el resultado una "clara señal" y dio pocas esperanzas a los demás en la lucha por el título. "En la Bundesliga sólo nosotros mismos podemos detenernos, tenemos el equipo de más calidad en la liga y se va a ver en la segunda vuelta". El entrenador Juergen Klinsmann habló de una "una pequeña advertencia. Los demás saben ahora, lo que nos hemos propuesto conseguir en la segunda vuelta".

Sorprendidos

En concreto esto significa: el título. "Por supuesto queremos ser campeones, también la Copa DFB es para nosotros importante y en la Champions League queremos llegar tan lejos como sea posible", dijo Franck Ribéry, que con un penalti fallado (21. Minute) puso la única nota criticable de la noche. "No era necesario", advirtió Klinsmann, al que le hubiera gustado, que el francés ("Quería divertirme simplemente. Pero no ha funcionado") hubiera cerrado el partido.

En ese momento el Bayern de Múnich ganaba ya por 2:0, con goles de Bastian Schweinsteiger (14.) y Ribéry (16.). Luca Toni (43.), Schweinsteiger, al transformar un penalti (55.), y Zé Roberto (59.) aumentaron el marcador hasta el 5:0. Mario Gomez (84.) poco antes del final del partido logró para el Stuttgart el gol del honor.

"Hay que felicitar al equipo", dijo Klinsmann, "se ha impuesto claramente y ha sido divertido ver el partido". Incluso el propio entrenador estaba algo sorprendido, de la facilidad con que se había impuesto el equipo. Era como si no hubiera habido 44 días de decanso invernal. "Con esta claridad no esperaba que ganásemos", comentó el entrenador y Hoeness dijo: "se vio en la preparación, que el equipo estaba muy bien y que el ambiente era muy bueno. Pero esto no lo esperaba".

Seguir en Hamburgo

Sobre la gran movilidad, "también sin balón", del equipo en la creación de jugadas y el buen funcionamiento de los automatismos, se alegraba el entrenador después del partido. "Los jugadores muchas veces no tienen que mirar, porque saben, donde está su compañero. Los goles han llegado casi automáticamente". En otra situación se encontraba el entrenador del Stuttgart Markus Babbel, que se alegraba "de que el partido se acabase. Creo, que podía haber sido peor".

"Podríamos haber hecho dos o tres goles más", opinaba Christian Lell. Esos goles tal vez se los hayan guardo los jugadores para el viernes, en el primer partido de la segunda vuelta de la Bundesliga, que disputa en Hamburgo contra el Hamburger SV. "Podemos jugar todavía un poco mejor", cree también Schweinsteiger. El comienzo de la segunda parte de la temporada desde luego ha sido perfecto. Klinsmann dijo: "Ha sido el comienzo ideal de, esperemos, cuatro meses emocionantes. Estamos preparados".