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Contentos, pero no eufóricos

Gran respuesta del Bayern

En resumen, fue “de esos días maravillosos”. Así lo describió Karl-Heinz Rummenigge, en la cena del Bayern, tras el partido en Lisboa. El sol, 22 grados, las palmeras y el mar, dieron el miércoles el marco ideal para lo que ocurrió por la noche en el Estadio José Alvalade: 5-0 ante el Sporting de Lisboa.

Se trató de la mayor goleada de visitante en la historia del Bayern en Liga de Campeones, lo que prácticamente le asegura al equipo el pase a los cuartos de final. Pero, sobre todas las cosas, el conjunto bávaro tuvo una gran respuesta a las dos derrotas seguidas, anteriores a este partido.

“El equipo dio una gran respuesta a los rumores de crisis”, consideró Rummenigge, que se mostró muy contento por “un partido increíble, con un resultado perfecto”. También Uli Hoeness se sumaba a los elogios: “El equipo tuvo aquí la chance de reencontrarse nuevamente, y lo hizo de una manera impresionante”.

Bajo un caluroso aplauso de spónsors y aficionados, el equipo bávaro gozó en el salón de baile del hotel de “un resultado histórico” (Rummenigge). “Fue una presentación grandiosa, ganar 5-0 en un partido de visitante en Liga de Campeones, algo fuera de lo común, un pequeño gran logro”, dijo Jürgen Klinsmann, que antes del partido reclamaba “la mezcla ideal entre juego ofensivo y defensivo”. En Lisboa, el equipo encontró exactamente ese equilibrio.

Por primera vez en tres meses, el Bayern termina un encuentro en con su portería en cero y certificando una vez más su calidad en lo ofensivo. Franck Ribéry (42, 63, desde los once pasos) y Luca Toni (84, 90), ambos con doblete, y Miroslav Klose (57), aprovecharon bien sus ocasiones. “El equipo ha demostrado su calidad, cuando juega concentrado y con garra”, agregó Rummenigge.

Defensa concentrada

Especialmente en la segunda parte, los jugadores mostraron “su verdadera cara”, señaló Hoeness, sobre un partido “ejemplar, en el que el equipo pudo terminar con la presión de las últimas semanas. De pronto, cada pelotazo nos cae en los pies, cada pase sale bien, cada cabezazo va al ángulo”.

La razón principal del gran rendimiento, y en lo que estaban todos de acuerdo, es la concentración que tuvo la defensa. “En el traslado del balón hacia atrás hubo errores evitable en el último tiempo. Eso lo han corregido de manera sorprendente en este partido”, explicó Klinsmann, mientras Hoeness destacó la “increíble disciplina” del equipo. “Cuando se juega un fútbol ordenado, puede verse que nuestro equipo está a la altura de los grandes de Europa. Así debe ser en el futuro”, completó Philipp Lahm.

Con grandes expectativas, pero “sin arrogancia“ (Rummenigge), el equipo se ve ya en cuartos de final. “Con el 5-0 doy por hecho que pasaremos a cuartos. De esa manera, estaremos cumpliendo el objetivo mínimo que nos pusimos para la Champions y estaríamos entre los ocho mejores equipos de Europa. Pero, por supuesto, queremos más. No cabe duda”, dijo Hoeness.

Pero hasta el próximo capítulo de una gran temporada de Champions, hay más obstáculos: el domingo, “un partido de visitante en Bremen muy, pero muy importante” (Klinsmann) y, tres días más tarde, ante Leverkusen por los cuartos de final de la Copa Alemana.

Frenando la euforia

“Con sensatez y objetividad“ hay que tomarse las cosas, dijo el entrenador del Bayern, para que el equipo no sienta la misma presión que tuvo tras el 5-1 en Stuttgart, en el primer partido tras la pausa invernal. “Esa victoria fue similar por lo impresionante, pero lo pagamos más tarde”, recuerda Klinsmann. “Ahora es momento de ser humildes“, abogó el director técnico para bajar la sensación de euforia.

“Esta victoria realmente será importante si continuamos así en Bremen”, dijo Hoeness. Que el equipo no debe perder la cabeza, es de lo que estaba convencido Rummenigge, apenas finalizó el encuentro en el Estadio José Alvalade: “Acabo de venir del vestuario y lo que me gustó, es que no había euforia. Todos están contentos y satisfechos, pero nadie está eufórico. Esperemos seguir así en la Bundesliga”