presentada por
Menú
Hoeness, comprensivo

'Estos partidos siempre son difíciles'

La mayoría de las veces, la inferioridad numérica en deportes como el jockey sobre hielo o el balonmano, representan una clara desventaja para el equipo sancionado. Como consecuencia, los goles de los contrarios no se hacen esperar y los propios se vuelven muy difíciles de convertir. En el fútbol, sin embargo, se ha visto muchas veces, que la desventaja numérica no representa necesariamente una ventaja para el equipo contrario. Esto se pudo constatar una vez más el domingo, en el encuentro del Werder Bremen ante el Bayern.

El equipo muniqués no pudo sacar ventaja, a pesar de que jugó 75 minutos con un hombre de más, tras la expulsión del defensor del Bremen, Naldo. “Este tipo de partidos siempre son difíciles”, dijo, comprensivo, el mánager del Bayern Uli Hoeness al finalizar el encuentro 0-0 en un colmado estadio Weser. “Uno piensa: ellos tienen sólo diez jugadores. Nosotros venimos de disputar en Lisboa un partido difícil y de un largo viaje. Se pierde un poco la fuerza y se comienza a pensar ‘que por lo menos no nos metan ningún gol’. Puede sonar raro, pero es así”.

Hoeness podría dar docenas de ejemplos sobre este fenómeno tras 35 años de experiencia en el fútbol profesional. En esta temporada, con desventaja numérica, el Bayern logró remontar en Dortmund un 0-1. Por otro lado, la temporada pasada, los bávaros casi tienen que despedirse de la Copa UEFA ante los españoles del Getafe que desde el minuto 6 se quedaron con un jugador menos. Y allí, el Bayern jugó 114 minutos con mayoría numérica, incluido el alargue.

En Bremen, el actual campeón alemán no aprovechó la superioridad numérica para sacar ventaja. “El equipo jugó un muy buen primer tiempo. Pero dejamos pasar la oportunidad de colocarnos en ventaja, convirtiendo algún gol en los primeros minutos”, opinó el entrenador Jürgen Klinsmann al analizar el partido. La mejor chance la tuvo Hamit Altintop, cuando en el minuto seis quedó sólo ante el portero Christian Vander y la erró. “Lo tendría que haber metido”, dijo el jugador turco el lunes.

Un hombre más, cero goles

“Después de la expulsión el partido se puso tenso”, opinó Klinsmann, quien elogió al rival: “Lo del Werder con diez hombres, ha sido impresionante”. Sobre todo en el segundo tiempo, el equipo del norte fue muy compacto y hasta tuvieron la oportunidad, de colocarse en ventaja gracias al peruano Claudio Pizarro. “Nos hemos esforzado, pero no fuimos lo suficientemente agresivos”, criticó Miroslav Klose: “Todos pensamos que después de la expulsión las cosas irían bien. Ahora han pasado los 90 minutos y seguimos sin haber hecho un gol”. Pero al menos, por segunda vez consecutiva el Bayern tampoco recibió goles en contra.

Una vez finalizado el encuentro, los del Bayern no sabían cómo tomarse el empate tras un partido muy parejo. “Es discutible si se trata de un punto ganado o de dos perdidos, ya que no perder ante el Werder Bremen no está mal“, dijo Klinsmann. “No estoy satisfecho, pero tampoco descontento“, explicó Hoeness.

A pesar de que el mánager se molestó un poco por haber dejado pasar la oportunidad (“Perdimos una buena chance de acercarnos al Hertha de Berlín y al Hamburgo”), se mostró optimista en la lucha por el título. “Le restamos un punto de ventaja al Hamburgo. El peor de los escenarios era encontrarse a siete puntos, ahora sólo son tres. Y por eso hoy tengo más confianza que el domingo”.