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¡Sin tanto bla, bla, bla!

Labrando el camino al liderato

5-1 contra Hannover, 7-1 sobre Sporting Lisboa y al cierre un 3-0 en Bochum, tres victorias y un balance de 15 goles a favor y sólo dos en contra en apenas 8 días: “Es un regreso impresionante, tuvimos una gran semana” opinó Karl-Heinz Rummenigge, al terminar el juego del sábado en la Bundesliga que el entrenador Juergen Klinsmann evaluó como “un merecido triunfo”.

Y todo ello sin los lesionados Franck Ribéry, Luca Toni, Hamit Altintop y Tim Borowski. “En Hannover, Sporting y Bochum el equipo presentó un gran rendimiento, un enorme carácter y probó que se pueden compensar las bajas”, concluyó Klinsmann.

Antes de iniciar la serie de victorias, las cosas no lucían bien para el Bayern, no sólo por su disminuido plantel, también por su salida de la Copa Alemana tras perder contra Leverkusen, y por que había caído al quinto lugar del casillero. Preciso en una situación como esa es cuando se requiere mostrar el alma del equipo: “Luego del duelo con Leverkusen nos sentamos y hablamos a ´calzón quitado` pues teníamos que encontrar la salida”.

Como un campeón

Desde entonces el Bayern se presenta como un campeón, adelante se dan los goles en cantidades industriales, atrás no se le permiten opciones de anotar al contrario. El sábado el Bochum tuvo una única oportunidad, en el minuto 13, que Michael Rensing atajó; “Eso es lo que necesitamos de un guardameta, allí fue él el que nos puso en la senda del triunfo” alabó Klinsmann la parada de Rensing ante Christoph Dabrowski.

El equipo no se intimidó ni se dejó sacar de su camino por esa oportunidad del Bochum, ni por la lesión de Klose, tampoco por el malogrado penal de Podolski: “Con tranquilidad, prudencia y concentración” (Juergen Klinsmann) se logró imponer el dominio (66 por ciento de control de balón, 59 por ciento de duelos ganados) transformándolo en los goles de Zé Roberto (minuto 32), Philipp Lahm (minuto 60) y Martín Demichelis (minuto 90) sobre un Bochum que luego de la expulsión de Marc Pfertzel (minuto 48) no ofreció gran resistencia.

Con el aliento en la nuca

“Impresionante, mis cumplidos al equipo, dio placer verlo, ahora es muy estable” elogió Klinsmann; Rensing por su parte explicó el cambio diciendo “Creo que el problema de las últimas semanas fue que todos dijimos ´ahora empezamos una serie`, hablamos mucho pero hicimos poco. Ahora lo estamos haciendo”.

El Bayern quiere continuar por ese sendero el próximo sábado ante el Karlsruhe, pues el segundo puesto, detrás del Berlín, es apenas una estación transitoria. “En algún momento estaremos arriba, no vamos a aflojar, es importante que el Berlín sienta nuestro aliento en su nuca” aseveró Klinsmann.