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El efecto Schalke

Bayern ya no habla del título

Karl-Heinz Rummenigge y Uli Hoeness abandonaron el Allianz Arena sin decir palabra, el capitán Mark van Bommel contó que en la cabina todo fue silencio. El decepcionante resultado del sábado, cuando se perdió en casa contra el Schalke (0-1), ha calado hondo en el Bayern: “fue una amarga derrota que frustra” dijo el entrenador Juergen Klinsmann; a cinco fechas de terminar el campeonato, las esperanzas de hacerse con el título se redujeron al mínimo.

En caso de que el Wolfsburg gane este domingo en Cottbus, “hay que felicitarlos por adelantado por la obtención del campeonato” sostuvo fríamente Franz Beckenbauer, ya que el Bayern estaría entonces a seis puntos del líder. “El objetivo que queda es el segundo lugar” declaró el presidente del club; Philipp Lahm también expresó que “en estos momentos no necesitamos hablar del título”.

El lateral recalcó que en vez de eso hay que plantear “otras prioridades, el segundo lugar, tenemos que hacer todo para clasificarnos directamente a la Champions League para asegurar en la próxima temporada bellas noches como las que disfrutamos en ésta, queremos enfrentar a los mejores equipos y a los mejores jugadores. Hace dos años ya vimos que tan terrible es jugar en la Copa UEFA”.

Klinsmann también señaló la clasificación directa a la Champions League como “un deber”. Lograr este objetivo en las cinco fechas restantes será de por sí ya suficientemente difícil, Berlín (55 puntos) ya rebasó al Bayern (54) y el Hamburgo y el Stuttgart están igualados en puntos con el conjunto de Munich en las posiciones cuarta y quinta.

En el Allianz Arena al principio del partido todo lucía como si el Bayern estuviera en condiciones de mantener su papel como más serio rival del Wolfsburg en la lucha por el campeonato, “los primeros 20 minutos fueron de verdad muy buenos, todos estaban comprometidos y el juego con y sin pelota generaba gran presión sobre el contrario, pero entonces llegó ese inesperado 0-1” analizó Klinsmann.

Sin duda tras la anotación de Halil Altintop (minuto 21), el rostro del Bayern se transformó y no consiguió hacerse al control decisivo sobre el Schalke. “No producimos oportunidades de gol” explicó Klinsmann, Lahm agregó “llevamos el balón al área sin consecuencias”.

Mirando hacia adelante

El tiro libre de José Sosa que se estrelló en el travesaño (minuto 37) y la mano en el área de Vicente Sánchez que el árbitro no vio y por lo tanto no pitó como penalti (minuto 56) encajaron perfectamente en la desafortunada tarde del Bayern. Al final del partido las estadísticas registraban a favor del equipo local 21-8 disparos al arco, 25-9 centros, 15-5 tiros de esquina, pero el partido terminó 0-1 para el Schalke.

Además, en el minuto 76, el Bayern perdió por expulsión, con doble amarilla, al francés Franck Ribéry. “Se hubiera podido obtener más, fuimos claramente los mejores” se lamentó Lahm; Klinsmann miró entretanto hacia delante: “quedan 5 partidos y tenemos que recoger tanto como podamos, entonces veremos si nos alcanzó”.