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'El mejor'

El 'sprinter' Gerland muy querido

Fue quizás la escena del partido: quedaban todavía cinco minutos del encuentro que enfrentaba al FC Bayern y al Borussia Mönchengladbach, cuando Zé Roberto tuvo que ser atentido tras sufrir una falta. El segundo entrenador del Bayern de Múnich, Hermann Gerland, aprovechó la interrupción del juego, para corriendo llevarle algo de beber a Philipp Lahm, que se encontraba en la otra punta del campo.

"No había ninguna botella en nuestro lado, así que le miré y vino corriendo. Correr, puede correr desde luego", explicó Lahm esa escena del partido, que transcurrió entre los aplausos de los aficionados, al mismo tiempo que cantaban "Hermann Gerland, tú eres el mejor". "Me alegré cuando lo tuve delante", añadió Lahm.

Muy estimado

Tanto entre aficionados, jugadores, como entre los responsables del club, el entrenador del filial del Bayern de Múnich, que asistirá hasta finales de temporada al entrenador del primer equipo, Jupp Heynckes, goza de mucha estima. Junto a Heynckes, Gerland "ha contribuido mucho a que el ambiente en el equipo sea muy bueno", así explicó Uli Hoeness el trato de Gerland con los jugadores del primer equipo.

"Es muy querido y sabe mucho de fútbol", se sumó el capitán Mark van Bommel a los elogios del director deportivo. "Hermann Gerland es muy observador y hace muy buenos comentarios", describió Van Bommel el trabajo en los entrenamientos con "el Tigre", que realmente trabaja con el filial y que ahora ayudará con el primer equipo. Jugadores del primer equipo como Lahm, Ottl, Schweinsteiger o Rensing, y del Hamburgo Piotr Trochowski o del Wolfsburg Zvjezdan Misimovic, se formaron bajo su dirección.

En buenas condiciones físicas

"Me alegro de que vuelva a ser mi entrenador", dijo Lahm, que describió como "muy buena" su época bajo la dirección de Gerland, antes de irse al Stuttgart en el verano de 2003. "Me marcó mucho, tanto en mi vida, como en mi carrera". Por eso a Lahm no le extrañó el sprint que hizo Gerland casi al final del partido. "Siempre le ha dado mucha importancia, a que sus jugadores estén en buenas condiciones físicas. Y eso él lo vive también, como hoy ha desmostrado".

A pesar de llevar muchos años como primer entrenador, desde el principio Gerland no ha tenido ningún problema en ponerse a las órdenes de Jupp Heynckes, como ya hizo en su día con Sören Lerby y Erich Ribbeck. "Josef (nombre del que Jupp deriva nota de la redacción) es el jefe y yo hago lo que él dice. Yo soy el peón y él, el capataz", dijo Gerland en su presentación el pasado martes.

Huella de los tacos

Gerland y Heynckes se entienden. "Hermann es muy vivo. Nos conocemos desde hace mucho tiempo. Todavía tengo las huellas de los tacos clavados, cuando jugué contra él", contó el ex delantero Heynckes sobre sus primeros contactos con el entonces defensor Gerland. En 1990 siendo entrenador del Bayern, trajo Heynckes al "tigre" de Nuremberg a la calle Säbener. "Es un tipo leal, correcto y muy trabajador".

Y con mucho temperamento también. Aunque anunció querer contenerse un poco con los jugadores del primer equipo. "No tengo problemas, me contengo un poco y ya está". Heynckes añadió bromeando: "le pondremos una correa". Aunque no se la han puesto, sino no hubiera sido posible su sprint de 80 metros. "Le pregunté, si necesitaba la mascarilla de oxígeno antes o después. Pero me dijo que estaba bien", comentó divertido Hoeness sobre la carrera de Gerland.