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El comodín

Ribéry cambió las cosas

Durante casi una hora Franck Ribéry tuvo que conformarse con seguir desde el banco lo que pasaba en la cancha del Cottbus, entonces el entrenador del Bayern, Jupp Heynckes, se jugó su comodín en el momento más oportuno. “Franck cambió las cosas con su forma de correr” dijo el gerente Uli Hoeness declarando al francés como el hombre más importante del partido ganado por el club de Munich por 3-1.

El entrenador del Cottbus, Bojan Prasnikar, también calificó el ingreso de Ribéry después de 56, cuando el partido estaba 1-1, como el factor que decidió el duelo: “él estaba muy fresco, tenía mucho espacio y manejó el contragolpe de gran forma. Él es uno de los mejores jugadores en Alemania, quizás del mundo”, dijo. “Después de su llegada a la cancha, todo mejoró” complementó Hoeness hablando del francés, que en Cottbus completó su partido 50 en la Bundesliga.

Debido a problemas en el cuello, Ribéry entrenó de maneras limitada esta semana; “para mí era claro que él no podría jugar desde el principio, lo importante fue poder ponerlo por lo menos media hora pues él ejerce gran presión sobre el rival e influencia positivamente al grupo” recalcó el entrenador del Bayern.

Heynckes, que ayer celebró su cumpleaños, ve a Ribéry, tras su corta incursión en Cottbus, listo para enfrentar la recta final del campeonato. “Así como lo vi está bien fisicamente y espero que juegue” dijo el entrenador con miras al partido del martes contra Leverkusen sin darle gran importancia al penalti fallado por el volante ante el arquero del Cottbus, Gerhard Tremmel, una historia que se repitió pues el año pasado ya había ocurrido lo mismo.

En marzo de 2008 el Bayern perdió 2-0, 14 meses más tarde el club de Múnich tomó revancha. “Penaltis también han fallado otros” dijo Heynckes excusando a Ribéry, aunque reconoció que no sabía de lo ocurrido en el año anterior; “él participó de forma decisiva en los dos goles que redondearon el marcador, uno no puede estar molesto con él” declaró Hoeness, quien de manera simbólica abrazó a Ribéry al final del partido.