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El primer trabajador

Rensing vuelve a entrenar

Michael Rensing eligió el clima para su primer entrenamiento: lluvia. “Es el mejor clima para un portero”, dijo sonriente el joven de 25 años con el rostro cubierto de pasto. Junto al entrenador de porteros Walter Junghans estuvo el lunes por la mañana trabajando solo en las canchas del club. El comienzo de los entrenamientos es recién en 16 días, el 1º de julio. Pero Rensing ya está ahí.

“Comienzo antes para poder arrancar con todo en los entrenamientos”, explicó a fcbayern.de. Es que Rensing tiene necesidad de acortar distancias. “Estuve dos meses fuera de la portería”, recordando su lesión en el dedo que lo mantuvo desde mediados de abril alejado del arco. Con el técnico interino Jupp Heynckes, sólo participó como jugador de campo en los entrenamientos.

Agotado y feliz

Esos tiempos quedaron ahora atrás. “Como jugador me divertía, pero mi vocación es estar en la portería”, contó después de su regreso al arco. “Fue bonito volver a contener balones”. Todos los días trabajará junto a Junghans hasta que llegue el día oficial del comienzo de los entrenamientos. A esto se le suma “mi propio programa con ejercicios y resistencia”, comentó.

Para comenzar, el lunes, Rensing atajó durante 90 minutos pelotas, que Junghans le lanzó desde todas las posiciones. Ejercicios de abdominales y espalda así como también un par de vueltas a la cancha culminaron su primer día de entrenamiento, después de las vacaciones. Al finalizar se encontraba agotado y feliz: “Lo he disfrutado”.

Confiado e ilusionado

En estos momentos, ni siquiera los pequeños problemas que aún le causa el dedo índice derecho pueden empañar el entusiasmo de Rensing. “Todavía no está del todo curado. Pero ahora me mantendré en el arco y seguiré visitando al médico”, dijo, “creo que hasta que comiencen los entrenamientos, el problema estará resuelto”. Rensing mira confiado al futuro, a pesar de la lluvia o justamente por ella.