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El partido del año

La selección “no apostará toda a una carta”

Lo que vale ahora es la consigna que en la Plaza Roja, frente a los muros del Kremlin, Joachim Loew se propuso junto a todos los integrantes de la selección: una derrota en el partido más importante para la clasificación al Mundial es tabú. El lema del entrenador del equipo nacional alemán, que con una victoria estaría automáticamente en Sudáfrica 2010, es “de ninguna forma perder”; el objetivo es claro, ganar, pero un empate en el repleto estadio Lushniki de Moscú, también daría motivos para celebrar.

“No tenemos que ganar a cualquier precio, la selección no apostará toda a una carta” dijo Loew este viernes en una rueda de prensa del seleccionado alemán, ante más de 100 periodistas, y enfatizó que tienen “un buen presentimiento” para el decisivo partido en la clasificación al Mundial de este sábado.

La selección se clasificaría tempranamente a Sudáfrica 2010 con un triunfo, pero un empate también dejaría las opciones abiertas para que con un buen resultado el miércoles en Hamburgo, ante Finlandia, se termine de primero en el Grupo 4, y con ello se consiga el tiquete directo al Mundial sin tener que jugar -el 14 y el 18 de noviembre- dos partidos extras.

“Nuestra posición actual nos da espacio para trabajar tácticamente, tenemos que defender con todos los jugadores, estar permanentemente detrás del balón y pararnos de manera compacta” reveló el entrenador las ordenes que le entregó al seleccionado para evitar la primera derrota alemana fuera de casa en 79 años de historia de la clasificación al Mundial.

Lahm: “Un gran partido”

Desde el arribo a Moscú “crece minuto a minuto la tensión y la concentración” reveló Loew; por su parte Philipp Lahm, quien nuevamente formará como lateral izquierdo, expresó que éste “es un gran partido, con seguridad el más importante del año”.

El defensor considera que la experiencia alemana será decisiva para enfrentar a los peligrosos futbolistas rusos que en casa se mantienen invictos: “lo importante es que hay un núcleo sólido que no dará su brazo a torcer”. Por está razón Loew confía en la base del equipo que lo acompaña desde hace algún tiempo compuesta por Per Mertesacker, Lahm, el capitán Michael Ballack, Bastian Schweinsteiger y Miroslav Klose.

El césped artificial, ¿una desventaja?

El delantero del Bayern, Klose apeló por trasladar el espíritu de Dortmund a Moscú: “No estamos nerviosos, pero tampoco relajados. El rival no nos es desconocido, ya hemos jugado contra él y hemos ganado, el 2-1 en el primer partido es el punto de referencia para todos nosotros”.

La única desventaja es el césped artificial de la cancha en Moscú sobre el que el seleccionado alemán jugará por primera vez. “Tuvimos problemas y dificultades con esa superficie, pero los jugadores se han ido acostumbrando y adaptando al terreno cada vez mejor” informó el entrenador nacional que en la tarde del miércoles, bajo una fuerte lluvia, inspeccionó con sus jugadores por última vez antes del partido el piso del estadio Lushniki.