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30 años de pasión

Directivo, Visionario, Hombre de acción

Uli Hoeness ha marcado como casi ningún otro en los últimos 30 años el devenir del FC Bayern. Y aunque en el futuro como presidente del club no estará en el primer plano, lo que es seguro es que "Uli Hoeness no será tan activo como lo ha sido hasta, pero bastante más activo de lo que lo he sido yo", como dijo Franz Beckenbauer.

Cuando Uli Hoeneß fue nombrado director deportivo del FC Bayern en mayo de 1979, la mayoría se hacía dos preguntas: ¿podrá un joven de 27 años, que pocas semanas antes ha tenido que dar por concluida su carrera como futbolista por una lesión en la rodilla, ser director deportivo? Y sobre todo: ¿podrá ser director deportivo del FC Bayern, el club que él mismo junto a Franz Beckenbauer, Sepp Maier, Gerd Müller y Paul Breitner, con tres victorias en la Copa de Europa habían llevado a la élite del fútbol europeo?

Uli Hoeness respondió entonces a esas preguntas, con su habitual estilo: no es importante la edad, sino el rendimiento. Él se enfrentaba a otras cuestiones: el Bayern llevaba cinco años sin ganar la Bundesliga y el club tenía una deuda de seis millones de marcos. Para poder tener éxito económico, el FC Bayern tenía que convertirse en una marca: el mejor club alemán.

Y el equipo con la calidad de Paul Breitner, del joven Karl-Heinz Rummenigge y de Klaus Augenthaler, ganó en los años ochenta varias veces la Bundesliga, poniendo los fundamentos del crecimiento económico. Con Uli Hoeness como director deportivo el club ganó 16 veces la Bundesliga, 9 veces la Copa DFB alemana, en 1996 la Copa de la UEFA y 2001 la ansiada Liga de Campeones y la Copa Intercontinental.

Cuando el equipo se impuso en Milán al Valencia en los penaltis, se cumplió el mayor sueño de Hoeness, que desde el principio quería que el FC Bayern, estuviera a la altura del Real Madrid o Juventus de Turín y más tarde del FC Barcelona o el Milán. Pero eso sí, siempre con las ideas muy claras: no se gasta, como sí hacen otros clubes, más de lo que se ingresa.

Como un visionario que es, Hoeness supo muy pronto ver las posibilidades que ofrecía la comercialización del club como marca. Los aficionados podían adquirir, sábanas del Bayern, toallas del Bayern, moda, perfumes, etc. Hoy en día el departamento de mercadotecnia ofrece más de 600 artículos del FC Bayern. También lo tuvo muy claro con respecto a la creación de marca y de colaboración con patrocinadores, con los que se firmaron contratos de larga duración. Hoeness entiende el fútbol como un negocio en el que al que invierte, el club le devuelve esa inversión en forma de entretenimiento, exclusividad y éxito. Y para eso juega un papel muy importante la televisión y los derechos de retransmisión. Por ejemplo el último contrato por los derechos televisivos ha supuesto para la Federación alemana de fútbol unos ingresos de 420 millones de euros en 2008.

Pero Hoeness no es sólo un directivo que piensa en el balance de resultados. Los nuevos jugadores del equipo aprenden pronto una regla: cuando haya un problema, se llama al director deportivo. Algunos se acordaron de esa regla, tras acabar su coche en una zanja, otros buscando consejo financiero y Hoeness siempre ha estado ahí para ayudar.

Todos los que trabajan en el FC Bayern valoran su lado humano y nadie ha hablado mal de él, una vez que han abandonado el club. También ha estado siempre dispuesto a ayudar a otros clubes, como el FC St. Pauli o colaborar en la restauración de la Catedral de Maguncia.

Hoeness siempre ha entendido la fuerza deportiva y económica como una obligación. El representa la economía social de mercado del fútbol, que se esfuerza por el éxito y desarrollo del propio club, pero sin olvidar a los más débiles. Su apoyo a los jugadores del Bayern lesionados es legendario. Uli Hoeness estaba con ellos cuando se despertaban de la anestesia o ampliaba contratos de jugadores que se acababan de romper la pierna.

Uli Hoeness en su camino hacia arriba ha dejado a las mayoría detrás, pero sin olvidar a los demás.