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La terapia de van Gaal

Olvidar a Burdeos, concentrarse en Schalke

Hasta al café le supo mal al entrenador del Bayern, eso pese a que en las conferencias de prensa de las semanas anteriores se había ganado su cariño; este miércoles Louis van Gaal movía sin entusiasmo la cuchara dentro de la bebida, de la cual sólo tomó un par de sorbos: “¿durmieron bien?” le preguntó a los periodistas, y sin esperar su respuesta reveló “yo no”.

El 0-2 contra Burdeos la noche anterior, y el riesgo de quedar eliminado de la Champions League en la primera ronda, le causaron a van Gaal dolores de estomago. Hasta bien entrada la madrugada se dedicó a estudiar los 90 minutos del partido en DVD y a meditar sobre la mejor forma de reaccionar a la derrota; preguntas tales como “¿qué tono debo usar?, ¿debo entrenar o no?” ocuparon la mente del entrenador del Bayern.

A la mañana siguiente van Gaal decidió cuál sería la terapia para asimilar la derrota y escogió un tono moderado: “alzar la voz revela las emociones pero no conduce a un análisis” dijo el holandés y contó que le mostró al equipo “las cosas positivas más que las negativas” y se dio cuenta que varios de sus jugadores tampoco pudieron dormir “algunos vieron de nuevo el partido y les dio aún más rabia”.

Jueves libre

La tarea más difícil para el entrenador es ahora olvidar Burdeos y transformar la decepción que causó el resultado en energía positiva, necesaria para el partido de la Bundesliga contra el Schalke. “En apenas tres días debemos cambiar el foco de atención, que ahora es Schalke, y eso es algo muy complicado para cualquier entrenador, en especial después de un partido como el del martes. Los jugadores tampoco pegaron el ojo anoche, todos han meditado sobre la situación”.

Para “refrescar la mente con miras al duelo contra Schalke” van Gaal le concedió al equipo el jueves libre. El viernes Burdeos debe ser, definitivamente, tema del pasado y Schalke tema del presente: “ese es otro partido importante y tenemos que ganar” concedió el entrenador.