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Repaso 2009, parte I

Con altibajos, rumbo al subcampeonato

El año futbolístico 2009 va terminando. “Un año muy movido con altibajos“, como describió el presidente de la junta directiva del Bayern, Karl-Heinz Rummenigge. La primera parte del repaso de 2009 es sobre la vuelta de la temporada 2008/09, que terminó con el subcampeonato en Bundesliga.

Con toda la garra, como pocas veces antes, el Bayern arrancaba con la segunda vuelta de la temporada a fines de enero de 2009. Tras diez días de pretemporada en Dubai y cinco victorias de cinco en encuentros preparatorios, el equipo del entonces entrenador Jürgen Klinsmann pasaba a octavos de final de la Copa Alemana, después de lucirse con un 5-1 ante el Stuttgart.

Advertencia para las próximas semanas

Sólo tres días más tarde, le siguió la desilusión. En un encuentro de gran nivel, los de Múnich perdían 1-0 en la visita al Hamburgo y, con la primera derrota en 17 partidos oficiales, se perdían la posibilidad de alcanzar la punta de la tabla. El equipo bávaro, que había terminado la primera vuelta con la misma cantidad de puntos que el campeón de otoño, el 1899 Hoffenheim, caía así a la cuarta posición.

Los primeros dos partidos tras la pausa invernal habían sido una advertencia de lo que serían las próximas semanas: con altibajos. Una victoria en casa por 3-1 ante el Borussia Dortmund era seguida de dos derrotas por 1-2 ante el Hertha BSC en Berlín y ante el Colonia de visitantes, y luego un empate sin goles fuera de casa ante el Werder Bremen. A principios de marzo llegaría la primera gran caída: con una derrota 2-4 ante un implacable Bayer Leverkusen, el Bayern decía adiós a la Copa Alemana en cuartos de final.

Nuevo récord en Liga de Campeones

“Ahora debemos concentrarnos en la Bundesliga y Liga de Campeones, y olvidarnos lamentablemente de la Copa Alemana“, dijo Klinsmann, que logró encarrilar rápidamente a su equipo en las dos competiciones restantes. En octavos de final de Champions, el representante portugués, Sporting de Lisboa, fue literalmente demolido a goles. A la victoria por 5-0 en Lisboa, le siguió otra en Múnich por 7-1: doce goles en dos partidos no había logrado hasta ahora ningún otro equipo en esta competición, en la fase de eliminación directa.

Y también en la Bundesliga, el equipo encontró nuevamente la senda del triunfo. Con tres victorias en serie ante el Hannover 96 (5-1), el VfL Bochum (3-0) y el Karlsruher SC (1-0), el Bayern alcanzaba a fines de marzo, en la jornada 25, el segundo puesto en la tabla de posiciones, a sólo un punto del sorpresivo líder, el Hertha BSC de Berlín. “Nos alegra haber recuperado el rumbo y no vamos a bajar los brazos. Vamos a aumentar la presión, no importa quién esté enfrente“, decía Klinsmann en ese momento.

Dos duras derrotas

Pero el entrenador del Bayern se equivocó. Luego de una pausa de dos semanas de partidos de liga, el Bayern comenzó el mes de abril con dos resonantes derrotas. Primero con un 1-5 ante el Wolfsburgo, que luego sería campeón (Klinsmann: “Algo así hay que digerirlo primero”), seguido cuatro días después, por un 0-4 en cuartos de final, en el partido de ida de la Liga de Campeones ante el Barcelona. “Fue sin dudas una gran vergüenza, lo que hemos vivido el día de hoy”, diría después Rummenigge.

Si bien en los siguientes encuentros ante el Eintracht Frankfurt (4-0), el partido de vuelta ante el Barcelona (1-1) y ante el Arminia Bielefeld (1-0) pudieron resarcirse un poco por haber quedado fuera de carrera  en la Champions, se le sumaba ahora quedarse sin el título de la temporada en la Bundesliga. Demasiado peleada estaba la tabla en las primeras posiciones, y ya con la derrota como locales ante el Schalke en la 29ª fecha, los responsables del club se vieron obligados a actuar.
 
Heynckes se hace cargo del equipo

Sólo dos días después, el 27 de abril, el Bayern se despidió de Klinsmann y de sus asistentes Martín Vázquez y Nick Theslof. “Todos los partidos importantes, en Hamburgo, Berlín, Wolfsburgo, ante el Schalke y el de la Copa Alemana en Leverkusen, los habíamos perdido. Esa tendencia negativa trajo consecuencias. Reaccionamos preocupados ante la posibilidad de no conseguir nuestras metas”, argumentó Uli Hoeness la decisión. El sucesor de Klinsmann hasta el final de la temporada fue el entrenador Jupp Heynckes, junto a Hermann Gerland.

El entrenador Heynckes, de 63 años, debía “quebrar el bloqueo psicológico” (Rummenigge) y volver a colocar al equipo en la senda ganadora. Y efectivamente: luego de 3 victorias ante el Borussia Mönchengladbach (2-1), en Cottbus (3-1) y ante el Bayer Leverkusen (3-0), así como también el 2-2 en la anteúltima fecha en Hoffenheim, el Bayern contaba para la última fecha con una pequeña posibilidad de hacerse con el título. Una victoria como local ante el Stuttgart y a la vez una derrota del Wolfsburgo ante el Bremen, hubieran hecho realidad el campeonato.
 
Lo más importante para los de Múnich en esta última fecha era evitar descender al cuarto puesto y perderse la clasificación directa para la Liga de Campeones. “Ninguno de nosotros quiere jugar la Copa UEFA“, dijo Philipp Lahm antes de la “final” ante el Stuttgart. Finalmente, el Bayern venció por 2-1, convirtiéndose en vicecampeón detrás del Wolfsburgo (que derrotó al Bremen por 5-1) y clasificando directamente para la Liga de Campeones.

“No podemos estarle lo suficientemente agradecidos de haber sabido conseguir el segundo puesto de una manera tan soberana”, dijo contento Hoeness sobre los 13 de 15 puntos posibles bajo la dirección de Jupp Heynckes. “Si hubiera estado todo el año, hubiéramos salido campeones”, opinó Lahm. “El segundo puesto está bien, pero el próximo año haremos todo lo posible para ser primeros. Queremos volver a festejar el título”, dijo Rummenigge desafiando a los rivales de los próximos encuentros, al final de una temporada muy movida.