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Vuelco radical

“Un partido más hasta Berlín”

El “Goliat Bayern” tambaleó pero no cayó, y por eso puede seguir soñando con obtener tres títulos esta temporada. Luego del contundente 6-2 (1-2) sobre el SpVgg Greuther Fuerth en los cuartos de final de la Copa Alemana, y su consecuente paso a semifinales, se respira un aire de alivio en el club de Munich al haberse evitado sucumbir ante el “David” de la segunda división.

“Greuther Fuerth jugó de manera excelente, estuvo muy activo y tuvo una muy buena estrategia” elogió el entrenador del Bayern Louis van Gaal al finalizar el partido contra el rival de la provincia bavara , que –especialmente en la primera parte- le creó problemas a los muniqueses, invictos desde hace 13 jornadas, y merecidamente se marcharon a la pausa con una ventaja en el marcador de 2-1. “Esta fue la primera vez en la que temí que las cosas podían terminar en un desastre” confesó el director deportivo Christian Nerlinger.

El partido había comenzado de la mejor manera para el anfitrión en la Allianz Arena, que recibió a 53.500 espectadores, pues ya en el minuto 5, con gol de Thomas Mueller, el resultado era 1-0 a su favor. “No fue un mal arranque con el gol, pero después jugamos muy desconcentrados” se quejó van Bommel, quien también mencionó que faltó agresividad y se resolvieron situaciones con las “soluciones incorrectas”.

El huésped, por el contrario, mantuvo el orden pese a la desventaja y creo dificultadas con su combatividad, espíritu de lucha y despliegue físico. “Ellos hicieron las cosas bastante bien en la primera parte y nosotros no encontramos la receta adecuada” confirmó Thomas Mueller la superioridad del visitante, que tuvo muchas opciones claras de anotar en el minuto 10, con Christopher Noethe, y en el 40, en los pies de Sami Allagui.

“Por supuesto que en la pausa estaba muy enfadado, en una Copa Alemana no hay una segunda oportunidad, si perdíamos nos eliminaban, y eso no podía ser” dijo van Gaal, quien ya el fin de semana pasado se había molestado por la forma cómo su equipo se presentó en Wolfsburgo. El holandés no necesitó demasiadas palabras en la cabina; “sabíamos que el primer tiempo no estuvo bien” contó Mario Gómez, y Mueller complementó “estábamos perplejos”.

En el segundo tiempo el Bayern saltó a la cancha muy concentrado y agresivo; Arjen Robben (penalti en el minuto 58), Franck Ribéry (minuto 61) y Philipp Lahm (minuto 65) le dieron, con sus goles, un vuelco radical al partido y en apenas siete minutos transformaron una desventaja de 1-2 en un holgado 4-2, que venció la resistencia del visitante, que pagó tributo a su esfuerzo en la primera mitad. “No hay forma de mantener ese nivel durante 90 minutos” sentenció van Bommel.

“Estoy muy contento de que pudimos darle la vuelta a la situación” dijo Nerlinger, opinión que compartió Mueller, “en el segundo tiempo tomamos el control”, quien fue el encargado de redondear el marcador con su gol en el minuto 82, al que siguió un autogol de Allagui en el minuto 89, que significó el definido 6-2. Mario Gómez consideró que la victoria fue “inmerecidamente abultada” y van Gaal la definió como “exagerada”, lo cual no le impidió a ambos alegrarse de haber superado los cuartos de final.

“Es muy bueno que seguimos con vida en las tres competencias en las que participamos, ahora nos queda un partido más hasta Berlín” analizó van Gaal, quien quiere obtener su tercera Copa luego de haberla obtenido ya en Holanda (Ajax, 1993) y España (Barcelona 1998). “Tenemos que alegrarnos de haber pasado a la siguiente ronda, no es tan fácil vencer a un equipo de la segunda división” declaró van Bommel. El rival que espera al Bayern en semifinales tiene otro calibre, el Schalke 04.