presentada por
Menú
'Un gol es un gol'

Klose lucha por ser titular

Miroslav sabía donde tenía que estar. Cuando Arjen Robben remató a puerta, se había ido de su marcador y se encontraba libre ante la portería contraria. Y cuando Ivica Olic cabeceó el remate del portero italiano, sólo tuvo que empujarla dentro. Era el 2-1, el gol del triufo del FC Bayern. Sólo había un incoveniente: Klose estaba claramente fuera de juego.

„Hay que reconocer que fue por poco“, dijo Klose al día siguiente, con una sonrisa en los labios. Pero luego se puso serio. „Un gol es un gol“, y añadió, „también he marcado goles en posición correcta y el linier ha levantado el banderín. Al final una cosa compensa la otra“. Su gol contra la Fiorentina no lo piensa devolver. Pues los goles son lo más importante para un delantero, sobre todo en la situación de Klose.

El delantero de la selección alemana está últimamente más en el banquillo y lucha por volver a ser titular. „Quien me conoce sabe que voy a luchar por volver al once inicial“, dijo. La última vez que empezó jugando un partido fue a mitad de noviembre en el encuentro de Bundesliga contra el Bayer Leverkusen. En ese partido se lesionó y estuvo de baja dos semanas. Justo el tiempo en el que Mario Gómez y Ivica Olic se hicieron fijos en la delantera.

Con muchas ganas

Pero el gol contra la Fiorentina, su primer gol esta temporada en la Champions, no cambiará en principio su situación, piensa Klose. En los cuatro primeros partidos de la Bundesliga tras el parón invernal, entró en el terreno de juego con el partido ya comenzado, pero una lesión hizo que hasta el partido contra la Fiorentina no haya vuelto a estar convocado. Y eso se notó en las ganas con que entró en el minuto 66 de partido. „No sería bueno, sino fuese así“, dijo el máximo goleador del Mundial 2006.

Klose ha aceptado su situación actual („la plantilla es tan numerosa, que a veces hay que sentarse en el banquillo. Y hay que reconocer, que los otros lo hacen bien“). Pero el delantero lucha por volver al equipo titular. „Le demuestro cada día al entrenador, que estoy ahí, que no me conformo. He hablado muchas veces con él y por supuesto le he dicho que quiero jugar y que espararé mi oportunidad“. Y Klose está seguro que esa oportunidad le llegará pronto, cuando el equipo tenga partidos cada tres o cuatro días.