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Leverkusen alcanzado, pero…

Van Gaal mete el dedo en la llaga

Una de las razones del éxito del Bayern en estas últimas semanas está en el banquillo: Hermann Gerland. Para ello, vale la pena aclarar que el corazón del asistente de Louis van Gaal pertenece a dos equipos: un 51 por ciento es del Bayern y el 49 restante del Bochum, el único club para el que el ex futbolista de 55 años jugó durante 12 años. La conexión con Bochum resulta ahora especialmente valiosa.

Hace dos semanas, los de Bochum consiguieron un empate ante el Schalke (2-2) y el Bayern pudo superar en la tabla de posiciones al Schalke y alcanzar así el segundo puesto. Este fin de semana logró otro empate (1-1) ante el líder Leverkusen y los de Múnich nunca estuvieron tan cerca del liderazgo en esta temporada: el Bayern tiene ahora la misma cantidad de puntos que el puntero Leverkusen, que sólo supera a los bávaros en la diferencia de (dos) goles a favor. ¡Gracias, Bochum!

Pero, en principio, el Bayern tiene que estar agradecido a si mismo, ya que desde hace unas semanas, el equipo de Van Gaal avanza con una victoria tras otra. El 3-1 (PT 2-0) en Wolfsburgo, el sábado, fue el octavo triunfo consecutivo en liga, y el décimo en partidos oficiales. Por ello, para el entrenador del Wolfsburgo, Lorenz-Günther Köstner, es “sólo una cuestión de tiempo“ ver al Bayern en lo más alto de la tabla. Incluso el director deportivo del Leverkusen, Rudi Völler, dijo: “El Bayern decidirá quién será el campeón“.

Una declaración que podría llevar la firma de los muniqueses. “Debemos preocuparnos por nosotros. Sólo nosotros podemos superarnos“, opinó Daniel van Buyten. Y es lo mismo a lo que hizo mención Van Gaal apenas terminado el partido en Wolfsburgo. “Estoy muy enojado, jugamos de manera muy arrogante“, se quejó a pesar de la clara victoria. Pero luego se contradijo acerca de la palabra “arrogante“ (“Es incorrecta en este contexto“), pero desde ya, el holandés no estaba satisfecho con lo mostrado por el equipo.

Es que hubo fases durante los 90 minutos en el estadio Volkswagen-Arena, en las que el equipo no estuvo preciso. “Tuvimos que trabajar mucho para llegar hasta aquí. No podemos darnos el lujo de perder todo eso en un partido“, se enojó. A pesar del gol tempranero de Arjen Robben (2') y del de Daniel van Buyten (26') , los bávaros no tuvieron un rendimiento tan bueno. “Tras el 2-0, mis jugadores estuvieron desconcentrados. Wolfsburgo. tuvo algunas ocasiones que podrían haberse convertido en goles. Eso fue innecesario“.

'Jugamos mejor en las últimas semanas'

Jörg Butt jugó su partido 350 en la Bundesliga y detuvo –esta vez a Grafite- su 9º penalti de un total de 31 que ha enfrentado. Aunque en el último minuto, Grafite logró superarlo para marcar el 1-3. Un total de 17 disparos al arco para cada equipo contabilizaron las estadísticas. En los tiros de esquina (6-2) y los centros (32-22) el Wolfsburgo. estuvo en ventaja.

En la posesión del balón el Bayern estuvo claramente por delante con un 58 por ciento. En los duelos por el balón, la tropa de van Gaal también ganó con un 61 por ciento. Pero el rendimiento no fue tan bueno como dicen las estadísticas. “No jugamos tan bien como en las últimas semanas“, aseguró también Robben. Philipp Lahm agregó: “Le permitimos crear demasiadas ocasiones al rival. En las últimas semanas jugamos mejor“.

Rummenigge respalda a Van Gaal

Karl-Heinz Rummenigge criticó que el equipo haya “desperdiciado tantas ocasiones“ en lo ofensivo y que no haya estado siempre seguro en lo defensivo. “En partidos de Liga de Campeones no nos podemos permitir ese tipo de errores en defensa“. Rummenigge respaldó totalmente los dichos de Van Gaal: “Creo que su reacción es perfecta. Louis es un hombre que también pone el dedo en la llaga tras una victoria y no sólo recién después de una derrota“.

Mantener la concentración a tope, seguir mejorando y no dejarse estar, son las premisas del Bayern para las próximas semanas. “Para mi es importante afrontar cada partido totalmente concentrados“, explicó Van Gaal, quien al menos consideró el resultado como “muy bueno“. Y también el resultado del partido en Bochum “alegró“ al entrenador. Y a su asistente, por supuesto.