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¡A no encajar goles!

Bayern preparado para el reto ManU

Ya se cumplió con la obligación y lo que viene es el poco de más; con el paso a los cuartos de final de la Champions League contra el Manchester United el Bayern ya alcanzó su objetivo en el torneo y ahora lo que quiere es llegar, por primera vez desde su triunfo en el 2001, a la semifinal. “Estamos contentos de estar entre los 8 mejores, pero yo quiero más, y los jugadores también” dijo Louis van Gaal un día antes del partido en casa en la Allianz Arena, que ya se vendió por completo.

“Nos alegra enormemente enfrentar al Manchester, jugar contra un equipo tan grande es una diversión especial” declaró el portero Joerg Butt, y agregó, refiriéndose a la derrota del sábado ante el Stuttgart y la consecuente perdida del liderato en la Bundesliga, “nosotros miramos al frente”. El capitán Mark van Bommel respaldó a su colega: “la Champions League es otra competencia y da lo mismo lo que pasó antes en la liga local”.

No hay duda, el Bayern, que absuelve su partido 350 en un torneo europeo, está preparado para enfrentar el reto ManU, que es favorito al título en la Champions League. “En los duelos contra la Juventus y el Florencia demostramos que somos un buen equipo, ahora jugamos contra rivales de primer nivel y ese es un gran reto” explicó van Gaal; Philipp Lahm agregó “ahora el equipo debe mostrar que tan lejos ha llegado”.

Las estadísticas dan confianza, de 7 partidos contra Manchester United el Bayern sólo ha perdido uno, la dramática final de la Champions League (1-2) de 1999 en Barcelona, con goles conseguidos sobre el final. Cuatro contrarios de aquel entonces aún hoy hacen parte de la plantilla del ManU: Scholes, Gary Neville, Wes Brown y Ryan Giggs, quien el fin de semana regresó a la cancha luego de una pausa por lesión (ruptura en el brazo) de varias semanas.

¿Quién sustituye a Schweinsteiger?

Mientras los ingleses podrán formar a lo mejor de su nomina en Múnich, el Bayern apenas está dando de alta a algunos de sus lesionados: Mario Gómez entrenó por primera vez el domingo tra superar un desgarre muscular; “el hombre de la mascara”, Martín Demichelis, volvió a jugar algunos minutos el sábado. Ambos estarán el martes con el equipo, Gómez empezará en la banca y Demichelis muy probablemente será titular.

Una de las principales dificultades es encontrar el sustituto de Bastian Schweinsteiger, suspendido por acumulación de tarjetas amarillas. “Es amargo que un jugador tan importante nos haga falta” reveló Lahm a manera de elogio de su colega; Quién ocupará la posición al lado de van Bommel es algo que aún no se sabe. Tampoco hay seguridad sobre la alineación de Arjen Robben, quien tiene un tirón en la patorrilla.

Con Robben no se quiere arriesgar

“Necesitamos un jugador como Robben contra ManU, por eso haremos todo lo posible pero si no está físicamente al 100 por ciento entonces no jugará” contó van Gaal, quien anunció que no quiere “correr el más mínimo riesgo” con el mediocampista y explicó “él no está lesionado, pero el músculo está cansado”. En caso de que Robben no pueda hacer parte del plantel, las esperanzas de los aficionados se depositan con más fuerza en Franck Ribéry; el francés ha entrado como sustituto en los últimos partidos y ésta podría ser la primera vez que va de titular desde el duelo de octavos de final en Florencia.

Ribéry podría poner el acento a la ofensiva del Bayern, pero lo importante es que en casa no se encaje ningún gol: “hay que mantener el orden y trabajar bien en la defensa, adelante tenemos calidad suficiente para anotar en cualquier momento” consideró Lahm. Algo similar expresó van Bommel: “no necesitamos ganar, un 0-0 no es malo”.

Para hacer realidad el sueño de alcanzar la semifinal se requiere de todas formas un rendimiento extraordinario para medirse al ManU, equipo que en Europa no pierde como visitante desde hace 16 partidos, y eso lo sabe van Gaal: “Podemos sorprender a cualquier equipo, no pertenecemos todavía al primer nivel, pero en un partido podemos alcanzarlo”.