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104 malos segundos sin consecuencias

Líder, pese a la derrota

La imagen de Daniel van Buytens era, literalmente, la del Bayern; el defensor belga tuvo que abandonar el sábado la cancha, durante el partido que se perdió 1-2 (1-0) en Fráncfort, con un hematoma en su ojo derecho. El Bayern también abandonó la Arena Commerzbank con un “ojo morado”, y pese a ello conservó el liderato de la Bundesliga en la jornada 27 del campeonato.

Tanto el tercero de la clasificación, el Leverkusen, como el segundo, Schalke 04, no aprovecharon el resbalón del Bayern: Leverkusen cayó en Dortmund (0-3) y Schalke sólo obtuvo un empate en Hamburgo (2-2). La clasificación quedó (casi) igual a como estaba; el Bayern sigue de líder, el Schalke se mantuvo en la segunda posición, ahora a apenas 1 punto de distancia, y el Leverkusen conservó el tercer lugar con 3 puntos de diferencia.

El lema del Bayern era, un día después del sorteo de los cuartos de final de la Champions League, “no pensar en el Manchester United”. De todas formas, el equipo inglés se incrustó en la cabeza de los jugadores: dos goles en los últimos minutos del partido, que se ganaba 1-0 despertaron viejos y dolorosos recuerdos de la traumática final de la Champions League en Barcelona hace 11 años. El sábado en la Arena Commerzbank se vivió un pequeño dejá-vu.

En esa final de la Champions League Teddy Sheringham y Ole Gunnar Solskjaer anotaron en 102 segundos los goles del ManU y acabaron con los sueños de un título que ya se creía poseer. En Fráncfort marcaron en 104 segundos Juvhel Tsoumou (minuto 87) y Martin Fenin (minuto 89) los goles de la merecida victoria del equipo local.

“Viendo el partido a lo largo de los 90 minutos seguramente hay que reconocerlo así” dijo el director deportivo, Christian Nerlinger, tomando en cuenta las estadísticas: 20-1 centros, 14-6 tiros a la portería, y la casi media docena de oportunidades de anotar del Fráncfort. “Pero si hubiéramos hecho el 2-0, y tuvimos opciones de hacerlo, el partido estaría liquidado”.

Nerlinger hace mención a la escena en el minuto 65, cuando el recién ingresado Anatoliy Tymoshchuk, sólo frente al arquero del equipo local, no concretó. Sin contar con el gol de Miroslav Klose en el minuto 6, esa fue la única acción ofensiva buena en todo el partido; Klose y Robben, que esta vez no brilló, tuvieron menos contacto con el balón que el portero Joerg Butt, y el primer tiro de esquina a favor del Bayern se cobró en el minuto 68.

“En el mediocampo, y en los movimientos al frente, perdimos frecuentemente el balón, por eso tuvimos que exigirnos más en la defensa y someternos a la presión del rival” analizó el entrenador Louis van Gaal y explicó que la escena que marcó el partido fue la lesión de Daniel van Buyten, a quien tuvo que retirar de la cancha: “ese fue un cambio de más, entonces entregamos el juego”.

El joven de 17 años David Alaba, quien generó el primer gol del Francfort al devolver demasiado corto el balón al portero Butt y en el segundo se vio mal al ser driblado por Fenin, fue protegido por el cuerpo técnico del Bayern: “los errores más grandes se cometieron antes” dijo van Gaal, y Schweinsteiger resaltó que “no podemos decir que él es culpable de la derrota. Ninguno de nosotros tuvo hoy su mejor día”.

Desde febrero no se gana por fuera

El volante del seleccionado alemán declaró en la televisión alemana que se sufrió un “revés” y mencionó una pequeña serie negativa en las recientes semanas: “En Núremberg y Colonia sólo logramos un empate y en Florencia perdimos. Cuando uno quiere ser campeón, hay que poder ganar de visitantes”. La última victoria fuera de casa se obtuvo a principios de febrero, en Wolfsburgo (3-1), y el entrenador van Gaal anuncia que “hay que mejorar”.

Pese a haberse roto el invicto de 19 fechas, y a que en Fráncfort se encajó la tercera derrota de la temporada, el Bayern conserva el control de sus posibilidades de obtener el título: “estamos confiados, pero tenemos que volver a ganar en serie” apuntó Schweinsteiger.

Ello, de todas formas, tampoco será tan fácil, en la Bundesliga esperan el Stuttgart, en casa, y por fuera el Schalke y el Leverkusen; en la mitad se escenificarán los partidos de cuartos de final de la Champions League contra el Manchester United. El exigente programa empieza este mismo miércoles cuando se enfrente al Shalke en la semifinal de la Copa Alemana: “hasta entonces debemos haber asimilado y olvidado la derrota en Fráncfort, cuando se pierden puntos contra los que no son favoritos, entonces hay que ganarle a aquellos que sí lo son” resumió Nerlinger.