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Bayern, satisfecho finalista

'Nuestra victoria fue merecida'

Thomas Müller no tenía suficiente tras 120 intensos minutos de juego. Todavía retumbaba el pitido final en el estadio Veltins Arena, y el jugador reunió a sus compañeros delante de la tribuna donde se encontraban los aficionados del Bayern, para celebrar con ellos con el tradicional „Humba“ el pase a la final de la Copa DFB. Sólo que Müller tuvo que dejar de bailar porque le dio un calambre.

Pero tan fácil no había sido el partido que acababan de disputar contra el Schalke 04, al que se impusieron por 0-1 en la prorroga. No había sido fácil entre otras cosas por el mal estado del terreno de juego. „Ha sido el terreno de juego de la Bundesliga más malo que he visto nunca“, dijo el presidente de la junta directiva, Karl-Heinz Rummenigge.

„En esta fase de la temporada, no se puede ofrecer un terreno de juego en esas condiciones. Eso es jugar a la suerte“, criticó el presidente del club Uli Hoeness tras el partido. E incluso el seleccionador alemán Joachim Löw, que suele ser muy prudente, opinó: „Me he enfadado viéndolo desde mi asiento. No se puede ofrecer un terreno así a los espectadores“.

Pero no sólo el estado del terreno de juego fue el motivo de que los 61.673 asistentes al estadio y los más de diez millones de telespectadores, viesen un partido muy táctico y muy peleado, con pocas ocasiones de gol en las dos porterías. „Sobre este terreno es muy difícil si se quiere jugar al fútbol, como nosotros“, dijo Bastian Schweinsteiger, y añadió: „Nosotros eramos el único equipo que quería jugar al fútbol“.

Sobre todo en la primera parte el Bayern dominó el partido a pesar de las pésimas condiciones del terreno de juego, pero no consiguió aprovechar las ocasiones de las que dispuso. „ Si se aprovecha una oportunidad pronto, luego es más fácil. Así ha sido muy difícil“, analizó Miroslav Klose después. El Schalke en cambio aún jugando en su estadio se echó para atrás, y sólo dispuso de una ocasión por medio del antiguo jugador del Bayern Alexander Baumjohann.

„El Schalke es un buen equipo, muy ordenado“, opinó Louis van Gaal tras el partido contra el segundo de la clasificación de la Bundesliga, que en la segunda parte se presentó más ofensivo, aunque el peligro que creó se limitó a algunos disparos desde lejos. „Sólo al principio de la segunda parte fuimos inferiores, pero el resto del partido hemos sido superiores y hemos controlado el encuentro. Creo que nuestra victoria ha sido merecida“, dijo Van Gaal.

Que esta victoria terminase llegando, se debe sobre todo a Arjen Robben, quien en el minuto 112 de partido, en una sensacional jugada en solitario, que inició en el centro del campo, con un disparo colocado, logró el único gol de la noche. „Si tiene el balón es muy difícil pararlo“, dijo el jugador del Schalke Heiko Westermann sobre el „fantástico“ (Schweinsteiger) gol del jugador holandés, en el que ni él, ni sus compañeros Lukas Schmitz, Christoph Moritz ni el portero Manuel Neuer, pudieron hacer nada.

„Ha sido un partido difícil, hemos corrido mucho y hemos luchado como un equipo“, dijo Robben. „Ahora estamos en la final y tenemos algo de menos presión. Tenemos que seguir en la Liga y esperar que estemos también bien en la Champions“. Una oportunidad para la revencha tendrá los jugadores del Schalke dentro de diez días en la Bundesliga, de nuevo en el Veltins Arena. Pero Thomas Müller quiere volver a ir a la curva de los aficionados para celebrar con ellos la victoria, esta vez sin calambres.