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'Dominante, agradable, familiar'

Van Gaal – arquitecto del sueño

Francia es conocida entre otras cosas por sus excelentes vinos, pero Louis van Gaal no cambió nada, incluso después del mayor éxito desde que está en el FC Bayern. En vez de brindar por la clasificación de su equipo para la final de la Liga de Campeones con un vino de Burdeos o del valle del Ródano, el holandés y las otras personas que se sentaban a su lado, brindaron con su Rioja preferido.

Y es también característico de Van Gaal, lo que le dijo a sus jugadores en el vestuario del Stade de Gerland para el resto de la noche: „¡Pensad en el Bochum!”. En el partido de la Bundesliga del sábado contra el Bochum, sus jugadores tienen que dar el siguiente paso para ganar la liga alemana.

Fue el pasado 1 de julio cuando Van Gaal ocupó su puesto de entrenador en Múnich. La cultura del equipo alemán y el tipo de vida de bavaria le van como un anillo al dedo, dijo en su primera intervención. Y se calificó a sí mismo, comparándose con los bávaros, como: “seguro de mí mismo, arrogante, dominante y sincero, trabajador, innovador, pero también agradable y familiar. Por eso creo que encajo aquí perfectamente”.

Problemas de adaptación

El holandés dijo que ve las cosas en su conjunto: “para mí un jugador, no es un jugador que lleva la pelota de A a B, sino también una persona, que está influida por lo que le rodea”, también por sus entrenamientos, “donde se exige más a su cabeza, que a sus pies” y por un proceso: hasta que el FC Bayern juegue como él quiere, pueden pasar unos o dos años. Desde el principio puso al Barcelona como ejemplo. En los primeros dos meses esperaba problemas de adaptación.

Y realmente los primeros meses no fueron fáciles. Hasta la cuarta jornada, el equipo no logró la primera victoria. La filosofía de juego de Van Gaal busca que los jugadores ocupen posiciones alejadas entre sí, con pases largos, donde cada jugador en su posición cumple una función. En los primeros entrenamientos se le veía unas veces alabando a un jugador y otras gritando: „eso no ha estado bien“.

El milagro de Turín

Al principio parecía que el proceso iba muy lento. En la Liga de Campeones tras perder dos veces contra el Burdeos, lo que parecía más probable era la eliminación en la fase de grupos y tampoco en la Bundesliga iban las cosas demasiado bien. Pero entonces el equipo encadenó una racha de victorias que le llevaron a alcanzar el primer puesto a finales de febrero.

El momento clave fue el partido en Turín, donde el Bayern estaba obligado a ganar para pasar a octavos y el equipo hizo un partido sensacional, sin Robben ni Ribéry. Van Gaal dejó claro desde el principio que él no le da importancia a los grandes nombres, sino al equipo en su conjunto. Para él todos los jugadores son iguales. Si no fuera por el a veces gruñón holandés, seguramente hoy Thomas Müller y Holger Badstuber no serían conocidos en todo el país.

El padre del éxito

„El equipo ha ido entendiendo poco a poco lo que el entrenador quiere. Ahora estamos en una simbiosis, en la que todos se benefician de todos“, dijo Müller. „Al principio parecía que no funcionaba, pero siempre hemos creído en la filosofía de juego del entrenador“, explicó el capitán Mark van Bommel. Pero que el entrenador conseguiría en su primera temporada estar a las puertas del triplete se puede considerar increíble.

„Nunca habíamos trabajado tan profesionalmente con un entrenador“, dijo Karl-Heinz Rummenigge. Van Gaal que somete a sus jugadores a un estricto reglamento, sabe que para terceros puede parecer brusco – algún periodista podría dar cuenta de ello. „Vivir diez meses con Van Gaal, no es fácil. Pero espero que ahora estén contentos“, comentó el holandés en Lyon. „Él es el padre de esta historia“, destacó Franz Beckenbauer.