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Llega el Bayern

Windeck a la espera del 'partido del siglo'

Entre los 69.000 espectadores del partido de despedida de Beckenbauer, el viernes por la noche en el estadio Allianz Arena, también había un espía de Windeck. El entrenador Heiko Scholz estuvo en las gradas observando el partido entre el Bayern y el Real Madrid. Tres días más tarde, su equipo saldrá al campo de juego a enfrentar al máximo campeón alemán. En la primera ronda de la Copa Alemana, el equipo de la quinta liga germana, TSV Germania Windeck, se enfrentará al defensor del título.

“No necesito motivar a ninguno de mis jugadores“, explicó Scholz, quien como jugador profesional fue campeón de Copa Alemana en 1993 con el Bayer Leverkusen y en 1987 con el Lok Leipzig. Con garra, espíritu de lucha, actitud y toda la energía, su equipo intentará oponer toda la resistencia posible. “No voy y les digo que quiero que nos hagan menos de diez goles“, dijo Scholz. Lo motivo de otra manera: “Ha que tener cabeza”.

“No soñamos de más, pero desde ya que el Bayern no podrá subestimarnos. Mis jugadores están en el centro de la atención pública y se medirán con los mejores de los mejores. Algo más hermoso no puede haber para un equipo chico“. En la preparación previa, el equipo de la quinta liga pudo dar muestras de su cartel de “potencial sorpresa” tanto ante el Colonia (0-0), de la Bundesliga, y el Rot-Weiss Oberhausen (1-1), de la segunda liga.

Pero nadie está tan loco en Windeck, dice Scholz. Pero, así y todo, sueñan al menos con poder estar en ventaja en algún momento y poner en aprietos a los muchachos de Van Gaal. Ese es el objetivo de Scholz.

El presidente del club, Heinz Georg Wilmeroth, espera el partido ansioso y hablar del partido utilizando adjetivos como “galáctico”, “gigante”, “insuperable”. “Es nuestro partido del siglo“, explica. El pueblo entre Colonia y Siegen está nuevamente agitado, ya que hace un año, el sorteo les había deparado a otro de los grandes: “El 0-4 ante el Schalke había sido nuestro partido del siglo”, recuerda Wilmeroth el partido de comienzo de la Copa Alemana 2009. Pero ahora, es todo más grande aún.

Ahora les toca el campeón, defensor del título y máximo ganador del fútbol alemán, en Colonia. El equipo de Windeck no podrá jugar en su estadio, el Germania Sportpark, ya que tiene capacidad para sólo 2.000 espectadores. Más de 32.000 entradas fueron puestas a disposición de los aficionados. El dinero le viene muy bien al pequeño equipo de una región “estructuralmente frágil. Es muy difícil atraer sponsors aquí“, explica Willmeroth.

Windeck vs. Bayern: un enfrentamiento de realidades distintas. Por un lado 800 socios, por otro más de 150.000. Un presupuesto de 600.000 euros, ante otro de 268,7 millones. Futbolistas amateur, que normalmente trabajan o estudian y que recién a la tarde/noche se juntan a entrenar, y del lado del Bayern, estrellas internacionales de la talla de Franck Ribéry, Arjen Robben, Bastian Schweinsteiger o el goleador del Mundial, Thomas Müller. Y a pesar de todo: “En Windeck tienen el apetito abierto”, dice la frase principal de la revista de 40 páginas, que prepararon especialmente para “el partido del siglo”.