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Dortmund vs. Bayern

Un duelo con mucho en juego

Corría ya el tiempo añadido y Tomas Rosicky ponía el balón al borde del área para lanzar un tiro libre ante el Bayern. El checo hizo dos o tres pasos de carrera y enroscó el balón de forma suave y casi perfecta sobre la barrera muniquesa. Casi, porque la pelota cayó justo en el poste izquierdo, donde aparecía el portero del Bayern, Oliver Kahn, con sus manos. Con el puño en alto, “el titán” se arrodilló en el suelo y gritó en voz alta “¡sí!” mirando al cielo, en el atardecer de Dortmund. “Esa fue una señal de que el BVB no merecía ganar este juego a pesar de todo”, dijo Kahn a continuación.

Ocurrió hace nueve años y medio. Transcurría la 28ª jornada de la temporada 2000/2001 y el Bayern Munich no sólo evitaba el 1-1 de Borussia Dortmund, sino tal vez el campeonato. Si Rosicky hubiera disparado apenas un poco más a la derecha, entonces hubiera sido 2-1 y el Borussia Dortmund hubiera alcanzado la punta de la tabla de posiciones de la Bundesliga. En una última jornada al mejor estilo Hitchcock en Hamburgo, el equipo de Ottmar Hitzfeld lograba la defensa del título, con apenas un punto de ventaja sobre el Schalke 04, que llevaba mejor diferencia de goles.

Pero no fue la única razón por la que este partido del 7 de abril de 2001 entró en los libros de historia. Diez tarjetas amarillas (nueve para el Bayern), una amarilla-roja (Bixente Lizararzu) y dos tarjetas rojas (Stefan Effenberg y Evanilson) mostró el árbitro Hartmut Strampe, lo que sigue siendo el partido de liga con más tarjetas de todos los tiempos. “Nunca había visto un partido donde el árbitro cometiera más de 50 errores entre el minuto 1 y 95”, se quejó Hoeness en ese entonces. Incluso en el partido de ida en Munich había mostrado nueve tarjetas amarillas y amarilla-roja al defensor Jörg Heinrich.

Dortmund vs. Bayern: desde que a principios de los noventa, el BVB se convirtió más a menudo en un aspirante al título, estos duelos nunca fueron encuentros muy normales. Un salto de Kung-Fu de Kahn contra Stephane Chapuisat, Lothar Matthäus burlándose del “llorón“ Andy Möller y distintos tipos de agresiones verbales que siempre crean tensión entre Westfalia y Baviera.

Nerlinger vistió ambas camisetas

“En este duelo se juega mucho prestigio del pasado”, dijo Bastian Schweinsteiger. Eso lo sabe también el nacido en Dortmund, Christian Nerlinger. “El ambiente en el estadio también hace que los encuentros sean más apasionados”, explicó en charla con fcbayern.de el director deportivo del Bayern, quien además vistió las camisetas de ambos clubes. “Es una gran experiencia jugar allí, incluso como jugador del equipo contrario. Un ambiente así entusiasma”, dijo Nerlinger.

Con una capacidad de más de 80.000 espectadores, el Signal Iduna Park es el estadio más grande de Alemania, y la Grada Sur es, con 25.000 asientos, la tribuna general más grande de Europa. “La atmósfera en el estadio es muy motivante”, dijo Schweinsteiger. “Siempre es un partido especial, jugar ante 80.000 personas en Dortmund”, señaló Daniel van Buyten. La última presentación del Bayern en ese estadio fue hace casi un año, cuando el equipo bávaro ganó con un espectacular 5-1, partido en el que Thomas Muller anotó sus dos primeros goles en la Bundesliga.

Dortmund vs. Bayern. Este encuentro es algo más que un partido de liga normal. También en esta oportunidad hay mucho en juego. Si el equipo de Van Gaal pierde el domingo a la tarde, firmaría su peor comienzo de temporada de la historia del club. Si gana el Dortmund, significaría en cambio, su mejor comienzo hasta ahora. Un nuevo capítulo de la historia está por escribirse.