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Entrevista de cumpleaños (II)

Hoeness y la fortuna

¡Uli Hoeness cumple 60! El 5 de enero el presidente del Bayern celebrará su cumpleaños y fcbayern.de preparó para la ocasión una extensa entrevista en tres entregas. En esta segunda parte Hoeness habla, entre otras cosas, acerca del accidente aéreo del cual fue el único sobreviviente, y también sobre aquellas experiencias que le marcaron en la niñez: “hay que trabajar duro cuando se quiere alcanzar algo”.

La entrevista de cumpleaños con Uli Hoeness (II):

fcbayern.de: Señor Hoeness, ¿cuando revisa su vida, se considera un hombre afortunado?
Hoeness: “La verdad, no me considero un hombre demasiado afortunado, yo creo que más bien detrás de lo que he logrado se esconde mucho trabajo. Por supuesto que he tenido un poco de suerte, por ejemplo al final de mi carrera, si me hubiera ido a Hamburgo en vez de a Núremberg, no sé si me hubiera convertido en gerente; la fábrica de salchichas con seguridad hoy no la tendría. Y si me hubiera quedado en Múnich quién sabe que hiese pasado con todo el teatro en torno a el equipo y Neudecker. Entonces no me hubiera convertido nunca en gerente. Y también está esa gran fortuna que tuve en el accidente aéreo. (el 17 de febrero de 1982).

fcbayern.de: ¿Aún tiene recuerdos de ese accidente?
Hoeness: “Ninguno, y esa es mi fortuna. En aquel entonces iba camino a Hannover, al partido Alemania contra Portugal previo al Mundial de 1982, y sólo me acompañaba mi mejor amigo, Helmut Simmler. Yo estaba sentado atrás, a la derecha, y él a la izquierda; poco antes de abandonar la sede deportiva del Bayern recibí una llamada del Hamburgo preguntando si alguno de nosotros viajaría al partido de la selección, y si podríamos llevar al tesorero Naumann. Sí, claro, no hay problema, fue la respuesta, pero él nunca llegó. La gran pregunta es ¿dónde me hubiera yo sentado en caso de que él hubiese volado con nosotros? En el avión (un Piper-Seneca de seis puestos) sólo hubo un puesto en el que un pasajero sobrevivió el accidente, ¡atrás a la derecha!”.

fcbayern.de: ¿Qué sabe aún de ese vuelo?
Hoeness: “Fue un vuelo muy tranquilo, volamos sobre Núremberg y entonces me quedé dormido. Entonces ya no sé más, al día siguiente desperté a las cinco de la mañana en el hospital de Hannover. Mi esposa y Paul Breitner estaban sentados al lado de mi cama”.

fcbayern.de: ¿Por qué ocurrió el accidente?
Hoeness: “Los pilotos querían aterrizar y probablemente olvidaron operar la palanca que cambia la mixtura; arriba se vuela con una diferente a la del descenso, las últimas palabras en la caja negra fueron ¡tenemos problemas de tracción! El avión golpeó contra árboles y se quebró por la mitad. Yo no tenía puesto el cinturón de seguridad y el equipo de búsqueda nos encontró una hora más tarde. Un cazador, que había escuchado la frecuencia de la policía, me halló, yo deambulaba alrededor del avión y le conté mi nombre y dirección. Más no sé”

fcbayern.de: ¿Cuándo volvió a abordar un avión?
Hoeness: “Locamente una semana más tarde, porque tenía que regresar a Múnich desde Hannover. Gracias a Dios el recuerdo del accidente no está presente ni siquiera cuando me esfuerzo. Hoy vuelo intranquilo, pero no tengo miedo”.

fcbayern.de: ¿Con qué frecuencia piensa en ese accidente?
Hoeness: “Antes celebraba una pequeña fiesta cada 17 de febrero, pero en algún momento medité y me dije a mí mismo: ¿estas loco?, tu celebras y otros tres están muertos. Desde entonces no hay más festejos”.

fcbayern.de: Hablemos del joven Uli Hoeness, ¿qué lo marcó en su infancia?
Hoeness: “Que no te regalan nada. Yo vi a mi padre cada día a las tres de la mañana en su carnicería; vi a mi madre cada mañana sirviéndonos el desayuno para luego irse a trabajar como vendedora en el negocio, y los fines de semana hacía la contaduría. Si en Navidad se vendían sólo ocho gansos de 10 que había, las fiestas no eran divertidas; la atmósfera estaba ligada a cómo marchaba la tienda, en la Nochebuena, a las 10 de la noche, todos caían rendidos de cansancio en la cama. Esa experiencia de que para conseguir las cosas hay que trabajar duro me marcó”.

fcbayern.de: Usted ya lo mencionó, uno debe tener un poco de suerte, pero el éxito se viene del trabajo duro…
Hoeness: “Todavía hay gente que cree que nosotros teníamos una tía rica en Estados Unidos de la que heredamos, otros piensan que nos ganamos la lotería. ¡Así no fue! Lo que tenemos es fruto de un trabajo duro, quiero recordarles que en 1970, cuando llegué a Múnich, el equipo número uno de la ciudad era 1860. Cuando se fundó la Bundesliga, el 1860 estaba adentro, nosotros, el Bayern, no; lo logramos con mucho trabajo”.

fcbayern.de: ¿Habría logrado con otro club lo que ha logrado con el Bayern?
Hoeness: “Visto desde la perspectiva de hoy, me atrevería a pensar que en otro lado hubiera podido tener algo de éxito. Pero en otro lado me hubiera faltado la parte emocional, para ser bueno uno debe vivir con el club las emociones, estar ligado a él, ponerle el alma. Yo llegué a Múnich como un pequeño bachiller, cuando a los 23 años sufrí mi primera lesión grave en la rodilla me quedó claro que en mi carrera profesional no iba a llegar a los 35; yo no quería ser entrenador, mi sueño era ser gerente, preferiblemente del Bayern. Tuve la suerte de ser llamado a la posición, teniendo apenas 27 años, por el señor Neudecker”.

fcbayern.de: ¿Al dar una mirada atrás no le parece que algunas veces pudo haber exagerado?
Hoeness: “No, porque nunca fue de una forma inhumana; al limite quizás, pero nunca inhumano. Por ejemplo, cuando uno le quita a otro club un futbolista como Lothar Matthäus, es claro que uno se tiene que encontrar en secreto con el jugador y su apoderado, no se puede ir a decir: querido Helmut Grashoff (ex gerente del Moenchengladbach) ¿me podría ceder a su estrella? y en el caso de que él respondiera con un categórico no, uno se marcha con la cola entre las piernas. No, así no funcionan las cosas”.

fcbayern.de: Usted nunca esquivó una confrontación
Hoeness: “Yo soy un amigo de la cultura del enfrentamiento, siendo un joven gerente me abrí paso a codazos, mi deber era defender al club con uñas y dientes. En la carrera a la cima siempre hay tensiones, con Grashoff peleé, con Willi Lemke (ex gerente del Werder Bremen), como con otros, la pelea se mantiene viva hasta hoy. Pero entre más grande somos, más influencia tenemos, somos más independientes, y así ha crecido en mí, y creo en otros clubes, el sentimiento de que tenemos que pagar una retribución, ayudar a los más chicos. No es casualidad que en la primera, segunda y tercera división se encuentran por todo lado clubes a los que hemos dado una mano cuando han tenido situaciones de urgencia”

Lea el 4 de junio la tercera y última parte de esta gran entrevista de cumpleaños con Uli Hoeness, quien entonces hablará del envejecer.