presentada por
Menú
Ribéry embalado

'Fue como una explosión'

Thomas Müller lo intentó. Philipp Lahm también. Al final tan sólo David Alaba logró frenar a un Franck Ribéry que parecía imparable. Tras el espectacular 1:0 (36´) ante el Schalke, el francés corrió hasta el centro del campo, donde celebró su tanto chocádole la mano a Jupp Heynckes. Ribéry además aún tuvo fuerzas para abrazarse a su primo y a unos amigos que se habían desplazado desde Francia para apoyarle en el encuentro ante el Schalke.

Y el viaje se vio recompensado, pues Ribéry marcó también el 2:0 en el 55´. Su 10° tanto en la Bundesliga esta temporada y su 5° doblete con la camiseta del Bayern. Además el extremo francés ha dado ya 10 asistencias. Unas cifras impresionantes. Desde la temporada 1988/89 sólo tres jugadores lograron unos números iguales antes de disputarse la 24ª jornada.

“Fue como una explosión”, comentó el director deportivo Christian Nerlinger tras un partido, en el que Ribéry protagonizó casi todas las acciones de peligro del equipo muniqués. Sus compañeros también destacaron su actuación. El capitán Philipp Lahm describió la tarde de Ribéry como “un gran rendimiento. Es un jugador excelente y nos hace mucho bien.” Jérôme Boateng no ahorró en palabras a la hora de reflejar las calidades ofensivas de un Ribéry que tampoco dudó en ayudar en defensa. “Fue muy importante para el equipo”, reconoció el internacional alemán.

¿Y qué opinó el propio Ribéry? Al francés pudo notársele un cierto alivio. “Estoy muy feliz”, indicó el jugador de 28 años. El FC Bayern había sufrido una gran presión tras los partidos de Friburgo (0:0) y Basilea (1:0). Además se había levantado una polémica por una supuesta negación del saludo a Heynckes tras haber sido sustituido el francés en Suiza. Ribéry aclaró todo tras la victoria ante el Schalke: “También fueron tres puntos para nuestro entrenador. Estamos todos undios.”

Conversación “fructífera” con Heynckes

Ribéry, como el resto de sus compañeros, mostró la reacción adecuada ante el Schalke. Las muchas charlas internas dieron sus frutos. Como la que mantuvieron el técnico, Heynckes, y Ribéry el día previo al partido en el hotel de concentración. “Tras esa conversación, estaba seguro de que mostraría un gran rendimiento en cuanto a lucha y entrega se refiere”, señaló Heynckes.