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Clasificación histórica

¡Mágica! ¡Dramática! ¡Indescriptible!

Uli Hoeneß abrazó uno por uno a todos los componentes de la expedición muniquesa. A Karl-Heinz Rummenigge s le veía orgulloso de su equipo, su técnico y su club. José Mourinho, técnico del Real Madrid, entró en el vestuario del Bayern y le dio la mano a todos los jugadores de la primera plantilla. Y también el seleccionador alemán Joachim Löw se quitó el sombrero (“una bonita experiencia”). Y es que el Bayern hizo “algo histórico” en Madrid la noche del miércoles. ¡El Bayern es el primer equipo que logra clasificarse para la final en su propio estadio! Y lo hizo tras una tanda de penaltis dramática 3:4 (2:1, 2:1).

“El equipo, los técnicos, Jupp Heynckes y todos los responsables de este club lo han hecho realidad. Es algo increíble”, afirmó Rummenigge en la cena post partido celebrada en el hotel The Westin Palace, donde los jugadores del Bayern fueron recibidos con una ovación. “Fuimos impulsados por nuestros aficionados”, reconoció Rummenigge.

Llevados en volandas a la final del 19 de mayo en el Allianz Arena. Apoyados en un partido de vuelta de las semifinales de la Champions sensacional en el Estadio Santiago Bernabéu. “ El partido más emocional e intenso que ví en toda mi carrera – y llevo ya más de 40 años”, resaltó Rummenigge. Hoeneß destacó el aspecto dramático del choque y reconoció “no haber vivido nunca” una tensión así. “Si se hubiera escrito un guión para este partido, no habría sido de otra manera.”

Y eso que la noche empezó de manera catastrófica para los intereses del Bayern. En apenas 14 mnutos el Madrid había marcado ya dos goles, ambos de Cristiano Ronaldo (6´; de penalti /14´). “El primer cuarto de hora fue claramente del Madrid”, resumió Jupp Heynckes. El órden defensivo falló y el Madrid fue espoleado por los 80.354 aficionados.
Pero pese al amargo penalti indicado por el colegiado húngaro Kassai (David Alaba: “Resbalé y Ángel di María estrelló el balón contra mi mano”) y el segundo tanto de Ronaldo, el Bayern no se rindió y “ofrecimos un grandísimo fútbol” (Heynckes).

Todo recordaba a los cuartos de final de la Champions 2009-2010 ante el Manchester United. El Bayern empezó perdiendo 2:0 tras 7 minutos de partido, posteriormente encajó el 3:0, pero con dos goles en la última fase logró el pase a las semifinales. “Creo que fue bueno haber vivido una situación similar previamente. Eso ayuda, uno cree en sí mismo”, comentó el capitán Philipp Lahm.
Arjen Robben, al transformar una pena máxima en el minuto 27, mantuvo intactas las esperanzas de alcanzar la final. Precisamente Robben, quien en Dortmund falló un penalti en Dortmund con 1:0 en el marcador. “Eso es valor, valor es agarrar el balón en una situación así. Hay que quitarse el sombrero”, reconoció un presidente Hoeneß que ayer puso a prueba sus nervios. Los 63 minutos restantes acabaron sin goles, al igual que la prórroga.

Todo se decidiría desde los once metros. La tensión aumentó en el Bernabéu, los jugadores del Bayern formaron una piña y Mourinho se arrodilló sobre el césped. Al final, el Bayern se impuso en la dramática tanda de penaltis (sólo Xabi Alonso batió a Manuel Neuer).