presentada por
Menú
Discurso de Rummenigge

'Esto duele muchísimo'

El ambiente ayer en el Postpalast, lugar en el que presidente Uli Hoeneß celebró su 60 cumpleaños a principios de enero, fue muy triste. En el mítico edificio muniqués debería haberse celebrado la gran fiesta por el título de la Champions-League. Sin embargo, el Bayern había caído derrotado frente al FC Chelsea unas horas antes en su final, en su estadio. De manera dramática, desde los once metros. Karl-Heinz Rummenigge reflejó la gran decepción poco después de las 2 de la mañana en su tradicional discurso.

El discurso de Rummenigge tras la final de la Champions League:

“Mi distinguidos señoras y señores,

esta es una de esas noches en las que uno se pregunta: ¿No habría sido mejor quedarse en casa y así no habría vivido esto? Uno se pregunta como se llegó a ese resultado. Es también un discurso, con este silencio, que nunca quise dar. Pero desafortunadamente es la realidad.

Teníamos una final en Múnich, teníamos el sueño de clasificarnos. Eso lo logramos. Vimos una final de nuestro equipo que fue bueno en cuanto a ganas, entrega y lucha (aplausos).

Se pudo notar que el equipo quería ganar este pardido. Si alguien quiere hacerle un reproche al equipo, creo que la moneda tiene siempre dos caras. Debemos reconocer la cara no agradable de la moneda: tuvimos tres pelotas de partido. Nos adelantamos 1:0 en el minuto 83. Tuvimos un penalti en la prórroga. Seguimos por delante en la tanda de penaltis tras el tercer lanzamiento y, sin embargo, no lo conseguimos...

En el camino hacia aquí, pasé cerca de los grupos de aficionados del Bayern que regresaban de ver el partido en las pantallas gigantes del Olympiastadion y sólo puedo decir una cosa: se podía sentir una tristeza increíble. Toda esa tristeza, y quizás también rabia, que todos tenemos hoy aquí y que mañana soportaremos cuando nos despertemos. Cuando nos demos cuenta de la gran ocasión que desaprovechamos esta noche. (…) Habría sido posible ganar la final en casa. (…)

Ví en la televisión a Franz Beckenbauer que dijo justamente: los ingleses no tienen ninguna culpa. Cuando esta noche se acuesten con la copa y mañana se levanten se preguntarán: ¿Qué ha pasado para que ganemos esta copa y no haya sido el Bayern de Múnich, que jugó mejor, que hicieron más para llevarse el partido y que disfrutaron de unas ocasiones increíbles? (aplausos). Sin embargo estamos aquí sentados con las manos vacías y eso me entristece.