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Arranque récord

El Bayern contento, pero 'no eufórico'

Cada tres días un partido – „y ahora encima la fiesta de la cerveza“. Jupp Heynckes tiene ahora mismo suficientes argumentos para explicar a sus jugadores que tienen que aceptar sentarse en el banquillo. El sábado – el día que se inaguraba la 179 Fiesta de Octubre de Múnich – en su visita al campo del Schalke el entrenador bávaro realizó tres cambios con respecto al once inicial que jugó contra el Valencia, y desde luego no se notó en el rendimiento del equipo. Al contrario.

La, sobre todo en la segunda parte, impresionante y merecida victoria por 0-2 en casa de uno de los aspirantes al título, demostró que Heynckes puede confiar al cien por cien en una plantilla de mucha calidad. Javi Martínez, Claudio Pizarro y Franck Ribéry, que por problemas en el muslo ni siquiera viajó con el equipo, fueron sustituidos por Luiz Gustavo, Mario Mandzukic y Thomas Müller.

Sentarse en el banquillo

„Hay que evitar el desgaste físico rotando a la plantilla“, explicó Heynckes y añadió: „todos tienen que dejar a un lado su ego y senterse de vez en cuando en el banquillo. Lo iré controlando para que funcione“. Como está ocurriendo en estos momentos. Toni Kroos (min. 55) y Müller (58), con dos buenos goles, sellaron lo que para el FC Bayern es el mejor comienzo de la temporada en la historia del club. 12 puntos y 12 goles a favor, eso sólo lo consiguió el equipo en la temporada 1972/73, pero en aquella temporada con menos goles (13 a 1, ahora 14 a 2).

Fue además la séptima victoria del Bayern en su séptimo partido oficial de esta temporada. El equipo bávaro ocupa la primera posición en la Bundesliga empatado a puntos con el recien ascendido Eintracht de Frankfurt, el Dortmund y el Schalke se encuentran a cinco puntos de distancia. „Hemos tenido un buen arranque, no se puede negar“, se alegraba el director deportivo Matthias Sammer, pero a continuación advertía: „Un buen comienzo no sirve de nada si no tiene continuidad“.

'Con seriedad'

El próximo martes visita el Allianz Arena el VfL Wolfsburgo. „En Múnich todo el mundo piensa que es una cosa hecha. Pero no podemos dejarnos influir“, pidió Sammer. El presidente de la junta directiva Rummenigge recordó después de ganar los „big points“ contra el Schalke lo que ocurrió la temporada pasada: „Teníamos ocho puntos de ventaja y el final es conocido“. Por eso hay que tomar la situación actual „con seriedad“ y „no eufóricamente“.

De la misma manera como el equipo jugó el sábado contra el hasta ese día imbatido Schalke. Después de una primera parte muy igualada, si bien el FC Bayern pasó algunos momentos de apuro en los últimos minutos (Heynckes: „Nos alegramos de que se pitará el final de la primera parte“), el equipo cambió el partido tras el descanso. „Era difícil hacerse con el balón“, comentó el capitán del Schalke Benedikt Höwedes. Heynckes alabó a su equipo: ahí se vio la calidad del FC Bayern.

'El equipo está hambriento'

Todo el equipo funcionó: detrás no hubo problemas, en el centro del campo Schweinsteiger, Luiz Gustavo y más tarde Javi Martínez, le dieron estructura al juego y ofensivamente Kroos, Müller, Arjen Robben y Mandzukic estuvieron muy activos. „El equipo está hambriento, quiere demostrar de lo que es capaz“, así explicó Robben la excelente actuación. El entrenador del Schalke Huub Stevens demostró ser un buen perdedor: „Felicito al Bayern, la forma como han jugado ha sido impresionante“.

Una vez más Schweinsteiger, que marca el ritmo del equipo, demostró que después del largo periodo de lesiones vuelve a ser ya casi el mismo de antes. El seleccionador Joachim Löw, que siguió el partido desde las gradas, estaba muy contento: „Me alegro muchísimo“. Schweinsteiger irradiaba „una increíble presencia, es toda una personalidad sobre el terreno de juego, siempre en posición de recibir la pelota, se mueve muy bien sin balón“. Y tuvo bastante que ver con que el sábado también en la fiesta de la cerveza se celebrase con entusiasmo la victoria del Bayern de Múnich.