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Un apacible Bayern

Aún sin ganar aumenta la ventaja

Un agradecimiento desde aquí a MAN, el socio de Bayern que pone al servicio del club el bus del equipo. Ese automotor es evidentemente un milagro de la técnica, y no sólo por su motor, o su confort, sino por el efecto que tiene sobre los jugadores. ¿Cómo era el ambiente después del partido del sábado en Nuremberg cuando los futbolistas del Bayern lo abordaron? Thomas Müller lo resumió así: “da rabia haber empatado (1-1) después de haber estado en ventaja. ¿Y cómo estaban los ánimos 170 kilómetros más tarde, al descender del bus en Múnich? “Todo muy bien”, contó por Twitter el director de comunicaciones del club, Markus Hörwick.

De acuerdo, la victoria 2-0 del Leverkusen sobre el Schalke también aportó lo suyo. Los jugadores siguieron en el bus el partido por televisión, y celebraron la derrota del inmediato persecutor del Bayern, que pese a haber obtenido sólo un punto en Nuremberg, aumentó la ventaja sobre el segundo de la clasificación de la Bundesliga de siete a ocho puntos. Al final, el entrenador Jupp Heynckes tuvo toda la razón al evaluar el resultado en Nuremberg diciendo: “podemos vivir con el empate, no es ningún tropiezo”.

El derbi franco-bávaro, en su versión 185, obligó a Heynckes a rotar debido a las ausencias por lesión de Robben, Ribéry y Boateng, así como la de Badstuber y Gómez, ya recuperados pero aún no con el óptimo estado físico. Otros, como Lahm y Martínez, necesitaban algo de pausa tras los exigentes compromisos cumplidos con sus selecciones nacionales, con miras tenerlos a punto en las siguientes tres semanas, que serán muy duras. Como visitante no es para nada malo cosechar un punto.

De todas formas, Bastian Schweinsteiger se molestó al final del partido en Nuremberg por un empate “innecesario”, y la “perdida de dos puntos”. Y es que apenas transcurridos tres minutos del partido, el Bayern ya ganaba 1-0, y antes de finalizar el primer tiempo, se contó con tres claras oportunidades de aumentar la ventaja: en el minuto 35 a través de Rafinha, en el 40 con Xherdan Shaqiri, y en el minuto 45 la ocasión la tuvo Toni Kroos. “Desaprovechamos lo que tuvimos para aumentar la ventaja, y como sucede en estos casos, al final pagamos el precio”, resumió Heynckes.

A poco de haber saltado a la cancha luego de la pausa, en el minuto 46, Markus Feulner consiguió igualar el marcador, con un disparo que él describió diciendo “al principio parecía que lo había tirado derecho, al centro, pero en el aire el balón tomó un curso impredecible haciendo una curva que sorprendió a Manuel Neuer”.

El portero del Bayern, por su parte, explicó la acción así: “era una pelota difícil porque estaba oculta y con un vuelo irregular e impredecible. Alcancé a tocarla, intenté desviarla al poste, pero se me coló”.

“La culpa es propia” evaluó Thomas Müller refiriéndose al pase errado que terminó con el gol en contra. Kroos, de su lado, se quejó que “después del empate tuvimos casi todo un tiempo para volver a irnos arriba y no lo logramos”.

Se superará

Nuremberg ofreció resistencia, incluso al borde de la legalidad, y sobre ello Manuel Neuer señaló: “era muy difícil encontrar el ritmo porque se cometieron muchas faltas”. Uno de los que más recibió fue Schweinsteiger, quien lamentó lo que le ocurrió: “la cosa no es sencilla cuando uno repetidamente es pateado. Yo no tengo ganas de volverme a lesionar”. Timo Gebhart, en el minuto 76, vio la tarjeta roja luego de haberle propinado un codazo a Schweinsteiger.

Pero el regreso a casa del entrenador Heynckes fue apacible: “no se pueden ganar todos los partidos, el equipo lo dio todo y no puede culpar a nadie de nada de lo que pasó”. Kroos también se acomodó con el empate: “eso se superará”. Después de la derrota del Schalke, las cosas lucen bien para el martes, cuando se enfrenta al Valencia en la Champions League.