presentada por
Menú
Récords y nostalgia

Bayern es un oasis de tranquilidad

Uli Hoeness no necesitó muchas palabras para saludar a los asistentes a la asamblea general del Bayern antes de que el recinto explotara en un colectivo aplauso. “Aquí todo es rojo, aquí me siento cómodo” dijo el presidente del club ante los 2.591 socios presentes. La reunión podía empezar, y al final todos coincidieron en que fue grandiosa.

Karl Hopfner anunció las cifras récord (ingresos por 373,4 millones de euros, ganancias de 11,1 millones luego de pagar impuestos), la mesa directiva, conformada por Hoeness, Hopfner y Rudolf Schels, fue elegida con una mayoría abrumadora del 97 por ciento, y los salientes vicepresidentes, en el futuro vicepresidentes honorarios, fueron despedidos con elogios. El Audio Dome (donde juega el equipo profesional de baloncesto del Bayern), fue el lugar perfecto para un evento que aún sin que se pudieran exhibir títulos, fue brillante.

“Estamos de pie de una excelente manera, somos modelo y eso nos hace felices y orgullosos”, aclaró Karl-Heinz Rummenigge. Hoeness agregó “es un sueño ser presidente de este club, ello me da un sentimiento de felicidad y alegría de vivir”. También Hopfner ve al Bayern “preparado para el futuro, pues somos amos y señores de nuestra casa”.

Puntualmente, a las siete de la noche, empezó el jueves la asamblea general anual, que terminaría varías horas más tarde sin la participación del equipo profesional, que luego de la participación de varios jugadores en los partidos de selección, y teniendo en cuenta el importante derbi del fin de semana contra el Nuremberg, necesitaba tiempo para recuperarse. El entrenador Jupp Heynckes también se excusó debido a padecer de una infección gripal. “Una pena, pues su excelente trabajo merecía la ovación de nuestro público” lamentó Hoeness.

En representación del equipo tomaron lugar en la primera fila de la reunión Bastian Schweinsteiger, y el director deportivo Matthias Sammer, quienes fueron saludados con mucho afecto por los socios. En el recinto también estuvo el equipo de baloncesto profesional, que también fue testigo de la emocional despedida de Scherer y Rauch, quien dijo: “hasta pronto, me voy con la conciencia tranquila y la certeza de que siempre le seré fiel a este club”.

A continuación tomó Rummenigge la palabra, y los temas deportivos pasaron a primer plano: “hasta ahora podemos estar muy satisfechos con el rendimiento del equipo, que cuenta con un equipo que práctica un fútbol exitoso que genera una imagen sólida”. Pero lo mismo había dicho hace un año, en el mismo evento, y ya todos conocen cómo se desarrollaron las cosas. “Lo mejor sería sencillamente seguir como hasta ahora, mejorando un poco lo logrado en la temporada anterior consiguiendo el título más importante y sincero para nosotros”, dijo el directivo refiriéndose a la Bundesliga.

Hoeness elogia la política de fichajes

El presidente Hoeness, que luego hablaría con la prensa sobre el Bayern calificando al club como “un oasis de tranquilidad”, alabó el trabajo de la mesa directiva. Los problemas de la temporada pasada fueron “analizados de forma fantástica”, y se enfrentaron “las consecuencias”. “Fichamos muy, muy bien. Hemos recobrado el rumbo”, afirmó mientras el salón retumbaba.

Pero en las palabras de los directivos del Bayern también se dejó sentir la nostalgia. “El club se encuentra en una transición de personal”, formuló el presidente aludiendo a la salida de Hopfner de la mesa directiva y su permanencia sólo como primer vicepresidente del club.

Preparados para el futuro

“Karl-Heinz Rummenigge es el último mohicano en la mesa directiva” contó Hoeness, quien anunció que su propósito es que la transición de personal se dé “a muy alto nivel, y de lograrlo podemos estar contentos por el trabajo hecho”. El Bayern ya está preparado para el futuro en ese aspecto con Matthias Sammer (director deportivo), Andreas Jung (director suplente), y Jan-Christian Dreesen, el sucesor de Hopfner.

Todos ellos, junto a Rummenigge, deben conducir un club que nunca antes fue tan querido y tan grande como en la actualidad: 187.865 socios, 481 empleados, 3.202 clubes de aficionados con 231.197 miembros. “Estos impresionantes números son la consecuencia de un trabajo cooperativo entre todos”.

Hoeness le tiende la mano a la afición

Y a propósito de los aficionados, entre ellos y el club hubo tranquilidad en la asamblea, y el presidente les tendió una mano a todos ellos, en especial a aquellos que en la tribuna sur, durante los partidos de Champions League, había protestado a través de su ausencia. “La puerta está siempre abierta, pronto nos sentaremos a conversar y a intercambiar razonables argumentos”, pero al mismo tiempo, aseveró Hoeness, “el club se ajustará al régimen legal del país, así que espero que encontremos una solución con la que todos podamos vivir”.