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'Hermano pequeño' de Ribéry

Alaba perfecciona el 'último 1 ó 2%'

De repente los gestos de dolor reaparecieron en su rostro. Los fisioterapeutas del Bayern le atendieron rápidamente. “No de nuevo en un stage, David“, murmuraba un aficionado del FC Bayern que presenciaba el entrenamiento de los suyos del pasado jueves en Qatar. Aunque la preocupación duró poco. Alaba se levantó y se reincorporó al trabajo sin problemas. “Alguien me pisó el dedo del pie, sólo duele mucho al principio”, explicó el joven austriaco.

Sólo fue un susto. Muchos recordaron la lesión sufrida en el pie durante un amistoso en la pretemporada veraniega del Trentino. Alaba estuvo doce semanas lejos de los terrenos de juego. Fue la primera lesión sería en la joven carrera del mejor jugador austriaco del año.

“No fue una época fácil”, recordó Alaba en la charla que mantuvo con los compañeros de fcbayern.de. La fractura sufrida en su pie se debió a la gran carga acumulada durante la temporada. Al canterano del Bayern no le quedó otra que aceptar la situación. Ese mismo año Alaba se había establecido en el equipo, por lo que la lesión supuso “un amargo revés”, tal como describió el propio lateral izquierdo.

Sin embargo Alaba hizo gala de su optimismo y se marcó nuevas metas: “Intenté darlo todo en cada ejercicio de la recuperación.” Algo que fue “estresante y cansino”, pero el apoyo mostrado por Jupp Heynckes lo hizo todo más llevadero. “Durante esa fase supuso un gran apoyo y siempre me transmitió fuerzas. Eso me motivó.”

Compañero de fatigas Gomez

También los fisioterapeutas del Bayern realizaron un “gran trabajo”, añadió Alaba, “¡de nuevo muchas gracias!”. Su compañero de fatigas durante la lesión fue Mario Gomez, quien también se perdió parte de la primera vuelta tras su operación en el tobillo. “Nos veíamos cada día, hablábamos mucho y nos apoyábamos el uno en el otro. Creo que eso no sólo me vino bien a mí, sino también a Mario”, declaró Alaba.