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La aventura de los novatos

¿Qué buscas pequeño Pierre?

En diciembre, Matthias Sammer se plantó delante de Pierre-Emile Hojbjerg y le comunicó que estaba invitado al campo de entrenamiento invernal del equipo profesional del Bayern en Catar. El joven de 17 años ya había estado algunas veces en las prácticas del primer equipo, pero la noticia lo puso eufórico. “Inmediatamente se lo conté a todos mis amigos y todos me dijeron en medio de risas ¿qué buscas allá pequeño Pierre?”.

Y aunque parece un sueño, no lo es. El pasado miércoles el chico danés, que a principios del 2012 llegó a Múnich proveniente del Bröndy IF, se montó en el avión con todas las estrellas del Bayern acompañado de otros jóvenes talentos del club: Patrick Weihrauch, Daniel Wein y el arquero Leopold Zingerle, todos de 18 años, y todos jugadores del segundo equipo que dirige Mehmet Scholl. Hojbjerg y Wein ya habían estado el verano pasado en la pretemporada de los profesionales, pero entonces suplían las ausencias de los futbolistas que participaron en la Eurocopa.

“Estos cuatro se destacaron en las prácticas cuando estuvieron conmigo, y este es el premio a su esfuerzo. En cualquier momento pueden dar el salto al primer equipo, y pese a que el cambio será grande, ellos deben aprender de Ribéry y Schweinsteiger. Esta semana debe motivarlos aún más a alcanzar esa meta”, explicó Jupp Heynckes.

Wein y Weihrauch pasan mucho tiempo juntos en Doha; a Zingerle se le ve acompañando frecuentemente a Tom Starke; y Hojbjerg, casi 18 meses más joven que sus compañeros, se las arregla en solitario. El co-entrenador Hermann Gerland se ha ocupado de los chicos, habla con ellos y dirige sus ejercicios especiales.

Elogios de Shaqiri y Alaba

Para los cuatro vale eso de que “tienen talento”, como le contó Xherdan Shaqiri a fcbayern.de. El suizo, otro juvenil de apenas 21 años, atravesó por lo mismo en el FC Basilea: “sé cuán excitante es la experiencia”. También David Alaba, producto de las divisiones inferiores del club, cree que “cada uno de ellos tiene un gran potencial” y entiende que todos están un poco nerviosos, “algo que desaparece cuando uno, rápidamente, se percata que Robben, Ribéry y Schweinsteiger son muy simpáticos”.

Especialmente desarrollado se ve a Hojbjerg. “¿Cómo, él tiene sólo 17 años?”, preguntan sorprendidos aficionados y periodistas cuando le ven entrenar. La gran esperanza del fútbol danés luce muy robusto físicamente, y emocionalmente deja la impresión de estar muy estable y tener una personalidad sólida: “cada día trae nuevas experiencias que aprovecho para progresar”, cuenta.

Acostumbrándose al ritmo de juego

Su entrenador, Mehmet Scholl, no puede parar de elogiar el talento del juvenil volante. “Tiene tanta calidad, que a la larga es un desperdicio que siga jugando en cuarta división. Para mí, como su entrenador, será una baja importante, pero para él será lo lógico”, aseguró. Los halagos no deslumbran a Hojbjerg, quien al respecto dice: “aquí en Catar me he acercado un poco más a mi sueño de ser futbolista profesional. Es una nueva etapa que se ha cumplido, pero aún no he logrado nada”.

Aún le falta asimilar el ritmo de juego, acostumbrarse a él, pues como él mismo afirma, “esto es otro mundo”. El joven, que sostiene “estoy aprendiendo a diario cosas nuevas”, ya escogió en Catar a su jugador favorito, a aquel que le servirá de modelo en su carrera profesional: “Dante es un tipo sensacional, y pese a que juega en una posición diferente a la mía, es un ejemplo a seguir”.