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Potencial ofensivo

'…entonces lo mete'

En realidad no se le puede reprochar al VfL Wolfsburgo. “Nos encontramos con un rival muy duro”, destacó Jupp Heynckes. El cuadro de Baja Sajonia sólo permitió al Bayern disparar seis veces a puerta este martes por la noche, algo que muy pocos equipos han logrado contra el FC Bayern en casa. Pero el Wolfsburgo tuvo un problema: todos ellos entraron. El reciente campeón de liga se impuso con un claro 6-1 y regaló una gran noche a sus aficionados. Los goleadores fueron el incombustible Mario Mandzukic (1 gol), Xherdan Shaqiri (1 gol, 2 asistencias), Arjen Robben (1 gol, 2 asistencias) y Mario Gomez (3 goles).

“La forma en la que el Bayern aprovecha las ocasiones no se puede defender”, comentó un resignado Dieter Hecking, y reconoció “es de primera clase.” Unas palabras que resumen a la perfección el patente potencial ofensivo del Bayern: 122 goles en 44 partidos, una media de 2,8 partidos. En los últimos cuatro partidos en casa, el Bayern ha marcado la friolera de 21 goles.

“Cuando uno tiene delanteros como los nuestros, es naturalmente fantástico”, indicó el capitán Philipp Lahm. Mandzukic, quien ayer logró el 1-0 (17´) ante su ex club, abandonó el campo en el minuto 77 entre los aplausos de un Allianz Arena rendido ante la entrega del croata. Gomez entró en su lugar y logró un hat-trick en sólo 7 minutos (80´, 83´, 86´).

“Ya conocemos su calidad. Si tiene tanto espacio, entonces lo mete”, explicó Thomas Müller. Uli Hoeneß también destacó el partido del internacional alemán: “Gomez aprovechó los magníficos pases”. Heynckes, por su parte, declaró al respecto: “Mario es un gran jugador. Hoy lo ha demostrado de nuevo.” El de ayer, fue el segundo triplete más rápido de un jugador del Bayern en copa. Sólo Carsten Jancker, en el 16-1 al Waldberg en 1997, lo logró con mayor rápidez (5 minutos).

Un potentísimo Robben

Gomez lidera junto a Arjen Robben la lista de máximos goleadores de la actual competición copera con cuatro goles. El holandés también brilló anoche ante el Wolfsburgo, pues asistió a Mandzukic en el 1-0 y a Shaqiri en el 3-0, mientras que el 2-0 lo anotó el propio extremo oranje. No es de extrañar que Robben abandonara el Allianz Arena acompañado de su familia con una gran sonrisa en su cara.