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"Aún falta"

Se consiguieron buenas condiciones

En octavos de final del año anterior 3-1 frente al Arsenal, luego en la final 2-1 contra el Dortmund. Ahora, otra vez en la ronda de los mejores 16 equipos, un 2-0 sobre los Gunners. Últimamente en Londres el directivo Karl-Heinz Rummenige ha podido empezar con palabras de elogio su discurso en el tradicional banquete que se ofrece al final de cada partido. En la noche de este miércoles no fue distinto, el Bayern celebró en el Grand Ballroom 1 del Hotel Landmark un paso importante en dirección a los cuartos de final de la Champions League luego de 90 minutos emocionantes.

 

Hay ese lindo dicho: el fútbol llega a casa. Aquí se puede decir: el Bayern llega a casa dijo Rummenigge tras la “clara y justa” victoria sobre el Arsenal con la cual el campeón del mundial de clubes “da un gran paso en dirección a los cuartos de final”. Al mismo tiempo fue el séptimo triunfo en serie en la Champions League del Bayern en patio ajeno, con lo cual alcanza un récord de los años 1995-1997 que estaba en posesión del Ajax Ámsterdam.

 

Eso pese a que el Arsenal le dio bastante qué hacer al Bayern, especialmente en los minutos iniciales. “Fue un partido de igual a igual, tal y como lo había previsto” contó el presidente del club, Uli Hoeness, quien observó cómo Manuel Neuer fue exigido al máximo en la primera fase del partido, y ganó el duelo del penalti a Mesut Özil.

 

Dominio asfixiante

 

Ese penal tapado nos mantuvo vivos apuntó Hoeness, “y por supuesto que la expulsión poco antes de la pausa facilitó que nuestro equipo ejerciera su juego de dominio”. Pep Guardiola también evaluó así el partido, y declaró que después de la tarjeta roja del arquero del Arsenal Wojciech Szczesny, por falta sobre Arjen Robben, “fue otro partido” sobre el cual el penalti fallado por David Alaba no tuvo mayor influencia.

 

El dominio del Bayern fue realmente asfixiante, con posesión del balón del 78,8 por ciento, y una cuota de pases del 94,6 por ciento. Estos valores son los más altos desde que se empezó con los registros de estas estadísticas. El campeón del “Triple” encerró al anfitrión y encontró una recompensa en el gol de Toni Kroos poco después de la pausa.

 

La segunda parte fue bastante aburrida para los espectadores reconoció Arsene Wenger, que hasta entonces observó “un partido de gran calidad”. A los aficionados del Bayern que viajaron a Londres seguramente que el partido les gustó más en ese segundo tiempo. Los ataques se sucedieron uno tras otro, contra un Arsenal limitado a la posibilidad de un contragolpe, hasta que a poco de terminar el juego Thomas Müller anotó el valioso 2-0. Igual que el año pasado, cuando Kroos consiguió el 1-0 y Müller el 2-0.

 

Advertidos para la vuelta

 

Esperamos con paciencia por nuestras oportunidades elogió Guardiola el comportamiento de su equipo, que le regaló la primera victoria sobre el Arsenal, en Londres, como entrenador. “Lo único negativo fueron los primeros 15 minutos” en los que Arsenal jugo de una manera “increíble”. Arjen Robben también se refirió a una “fase inicial para nada buena”, al tiempo que se alegró por “un gran resultado” en una victoria de mucho trabajo, con la cual, de acuerdo a lo dicho por el capitán Philipp Lahm, hay que estar “satisfechos”.

 

De todas formas en el salón de la cena no se sentía una gran euforia. “Aún falta” recordó Robben, en tanto que Jerome Boateng advirtió “el 0-2 en casa del año pasado es alarma suficiente, todavía no estamos clasificados a la siguiente fase” y por eso pidió “afrontar con humildad la Champions League, de la misma forma que hicimos la temporada pasada”. Lo que está claro es que si las cosas salen según lo planeado en el partido de vuelta del 11 de marzo, las directivas del Bayern pueden empezar a escribir sus discursos para el próximo banquete de la Champions League, quizás para leerlo otra vez en Londres.