presentada por
Menú
'Es genial'

Robben a la caza del souvenir con su Hat-trick

Cuando el maestro de ceremonias dejó el escenario el Arena se puso en pie. 84 largos minutos maravilló, dribló y marcó Arjen Robben, hasta que Pep Guardiola sustituyó al extremo holandés para que se ganara una merecida ovación. Y dejó el campo feliz, y acompañado de una cerrada ovación y un atronador aplauso.

 “Ha sido muy divertido”, dijo Robben después de la victoria por 5-1 sobre el FC Schalke, en el cual el jugador, una parte importante de la parte ofensiva del Bayern, marcó el octavo, noveno y décimo gol de su cuenta goleadora. Su primer gol lo hizo el jugador de 30 años en el primer cuarto de hora con una fantástica vaselina para hacer el 2-0. Justo poco después, Robben lograría su segundo gol para hacer el 4-0 de un disparo raso de la esquina izquierda del área. Sólo se habían jugado 28 minutos de partido.

 “Fue una de las mejores medias partes de partido, desde que estoy en el Bayern”, dijo Robben añadiendo “un altísimo ritmo de partido”, el cual resumió así un insultante dominio de su equipo. “Un agresivo juego ofensivo no ha dejado entrar en el partido al Schalke”. En la primera mitad los hemos arrollado”, dijo Robben, el cual aún tendría tiempo para aumentar la cuenta en la segunda parte.

'Siempre queremos volver a mostrarlo'

El holandés coronaría su actuación con un tercer gol. Desde el punto fatídico alojaría el cuero en las mallas para poner el 5-1 definitivo haciendo perfecto el partido y logrando su cuarto Hattrick desde que está en el actual campeón del mundo de clubs. “Algo tan bonito no ocurre siempre”, comentó el holandés, el cual se llevó el balón del partido, como suele acostumbrar en Inglaterra. “¡Mi hijo se alegrará!”

Sobre todo hizo Robben “un gran cumplido” de sus compañeros de equipo. Siempre queremos mostrar de nuevo que queremos mantener el ritmo. Jugamos con gran pasión. Es genial.” Del otro lado, Manuel Neuer alabaría al holandés, el cual hizo “un gran partido”, y ha sido de “un gran valor” para el equipo no sólo por los tres goles. ¿Y los fans del Bayern? Lo recompensaron con una cerrada ovación durante varios minutos (“he soñado con ello”) cuando el maestro de ceremonias abandonó el terreno de juego.