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"En la hora buena"

Bayern celebra, pero el trabajo sigue

90 de 102 puntos posibles, balance de goles de 94-23, mejor ataque, mejor defensa, líder en la primera y la segunda vuelta del campeonato, así como de local y visitante. No hay duda, para el Bayern la temporada que termina estuvo llena de superlativos, con muchos récords impuestos que llevaron al equipo de Pep Guardiola a convertirse en el campeón más anticipado en 51 años de historia de la Bundesliga tras asegurarse el título en la jornada 27 del torneo. Así es merecido celebrar luego de haber terminado con una victoria sobre el Stuttgart por 1-0 (0-0).

“Un título alemán no es algo natural, y nunca es aburrido. Este es el título más difícil y honesto de todos. Cuando uno mira la clasificación, los 19 puntos de ventaja sobre el segundo, y recuerda que ya en la jornada 27 se era campeón, imponiendo un nuevo récord en la Bundesliga, entonces esa es la hora buena”, dijo Karl-Heinz Rummenigge ante los más de 450 asistentes a la fiesta de celebración.

“Satisfactoria sorpresa”

Como algo “extraordinario” calificó Rummenigge el botín acumulado, que después de los 91 puntos conseguidos en la temporada del triple, en el 2012/2013, es el mejor en la historia del club y la Bundesliga. Rummenigge reconoció su escepticismo inicial: “nunca supe cómo podría desarrollarse esta temporada. La sorpresa de ver la motivación de este equipo, su ganas, su disposición a lo largo del año, fue satisfactoria”, contó el directivo lo que pasó por su cabeza desde el verano pasado hasta ahora.

Rummenigge le dio todo el crédito por esa “cabalgata” a Pep Guardiola que en julio heredó el puesto de Jupp Heynckes. “No es para nada normal que un equipo que la temporada pasada ganó el Triplete este año, jugando un gran fútbol, también se imponga y en la jornada 27 del torneo ya sea campeón de Alemania”, recalcó el funcionario que se refirió al entrenador español como “una gran persona que se acopla de forma maravillosa con el club”.

“Aún no termina”

El propio Guardiola, que en Barcelona ya había ganado tres títulos nacionales, se declaró feliz, y orgulloso. “Para la gente este título, después del Triplete del año pasado, quizás es algo pequeño, pues es el número 24 que obtienen. Pero para mí es el primero, y por eso es algo especial”, dijo, y luego en el balcón de la alcaldía de Múnich, en el céntrico Marienplatz, agregó “aunque se vio como algo muy fácil, ganar la Bundesliga es muy difícil”.

“Estamos muy orgullosos de lo que hemos ganado hasta ahora” declaró Claudio Pizarro, quien anotó el gol de último minuto con el que se ganó 1-0 el partido de cierre de temporada contra el Stuttgart, que fue el pistoletazo inicial de una gran fiesta de celebración. “La temporada fue increíble y merecimos el título”, añadió Rafinha, en tanto su compatriota Dante afirmó “esta temporada trabajamos muy, muy duro, pero aún no hemos terminado”.


Por eso durante su discurso Rummenigge también se refirió a la final de la Copa Alemana del próximo sábado contra el Dortmund en Berlín: “va a ser un partido duro, pero que me pone muy contento”. El directivo aclaró que será “una gran tarea” para el Bayern conseguir el doblete: “sería una maravilla conseguirlo, entonces una buena temporada sería una muy buena temporada, y eso le haría mucho bien al espíritu bávaro”.