presentada por
Menú
"¡Una locura!"

Bayern disfruta una noche histórica

No hubo nada que en una noche tan especial lograra retener en su silla a Karl-Heinz Rummenigge. En el salón hotel donde celebró el Bayern su triunfo en la Champions League sobre el AS Roma en el Estadio Olímpico el directivo iba de mesa en mesa repartiendo palmadas en el hombro  los jugadores y saludos a los invitados. El directivo, que en el mismo lugar ganó la Eurocopa hace 34 años, en 1980, habló en su discurso de una “noche histórica” y dijo que “ganarle 7-1 al mejor equipo de Italia es algo muy grande. ¡Felicitaciones de corazón a todo el equipo!”.

¡7-1 contra el AS Roma! ¡Nunca antes un equipo alemán había anotado tantos goles en Italia! ¡Nunca antes se había obtenido fuera de casa una victoria tan abultada en un torneo europeo! ¡Apenas se ha jugado la primera mitad de la fase de grupos de la Champions League y al Bayern le bastará un punto más para confirmar su paso a los octavos de final! “Esta noche hay que disfrutarla” fue la consigna que Arjen Robben le presentó a todo el equipo, que se dio gusto comiendo Rigatonni, carne de cordero y un típico postre italiano junto a los 350 invitados a la cena que presidio la mesa directiva del club alemán en pleno.

Excelente primer tiempo

A Rummenigge le complació particularmente ver que el equipo estaba feliz, pero no envalentonado por el triunfo. Después del partido, en el vestuario, no hubo fiesta: “todos estaban sentados, muy concentrados y serios”, contó el directivo. Disfrutar del momento sin arrogancia es una caracteristica del grupo sobre la cual él proclama “eso me gusta”.

Eso pese a que el Bayern hubiera tenido suficientes razones para una celebración desbordada. “Fue un gran partido, especialmente nuestra primera parte fue excelente” relató Thomas Müller, autor del penalti que en el minuto 36 puso el marcador 5-0 con el que los rivales se fueron a la pausa. “¡Ir adelante 5-0 en la primera mitad del partido es una locura!” comentó Robben.

El holandés (minutos 9 y 30), al igual que Mario Götze (minuto 23) y Robert Lewandowski (minuto 25) también anotó en la primera parte del partido. En la segunda mitad Franck Ribéry (minuto 78) y Shaqiri (minuto 80) aumentaron el marcador a una altura que nadie en Múnich soñó. El gol del honor lo consiguió para los romanos Gervinho (minuto 66) en una fase en la que el Bayern le permitió jugar al anfitrión.

“¡Nada de arrogancia!”

“Estabamos muy bien preparados y sabíamos muy bien lo que teníamos que hacer. Roma hizo precisamente eso de lo que con anterioridad habíamos hablado. Y nosotros hicimos exactamente lo que el entrenador nos dijo que teníamos que hacer”, resumió Müller el secreto de la victoria “estratosférica” del Bayern (según el Corriere dello Sport) en la Ciudad Eterna. El atacante bávaro advirtió que “hay que tener cuidado de no poner las expectativas a la misma altura que el marcador”.

“Nada de arrogancia, el equipo tiene que salir siempre a darlo todo, a jugar muy concentrado al fútbol” añadió Philipp Lahm en tanto que Manuel Neuer recalcó: “tanqueamos mucha confianza en nosotros mismos, podemos estar orgullosos y satisfechos con nuestro rendimiento, pero no podemos nunca darnos por seguros”.

El próximo domingo en Gladbach el tablero electrónico del estadio volverá a estar en cero. “Esto sigue” dijo Robben, quien todavía ve muchas cosas que pueden mejorar: “Sonará tonto, pero todavía tenemos mucho potencial por desarrollar”, relató el holandés, quien por cierto fue el jugador que más tiempo se quedó en la celebración haciendo realidad su consigna de la noche “Disfrutar”.