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“Un derroche físico”

“Esto nos une aún más”

Ahí estaba, sentado. Tranquilo. Al menos, de cara al exterior. En una silla plegable de madera, mientras a 50 metros a su izquierda se decidía si su equipo pasaba a semifinales. Todo o nada. Disparo, gol. Disparo, gol. Disparo, gol. Disparo, gol. Disparo, gol. Cinco penaltis, cinco goles. Parecía como si Guardiola hubiera contagiado sus nervios de acero a sus jugadores. También a Manuel Neuer, quien paró con un buen brinco el disparo de Josip Drmic. Y así es como se quitó un peso de encima el Bayern de Múnich, pasando el miércoles por la noche en Leverkusen a semifinales de la Copa de Alemania con un victoria por 3-5 decidida en la tanda de penaltis.   

“Hemos luchado todos juntos, nuestro espíritu de equipo ha sido fantástico. Una victoria así une aún más”, expresó claramente Dante. Ya tuvo que afrontar el Bayern el pasado fin de semana en Bundesliga las numerosas bajas por lesiones, anoche además faltó Schweinsteiger. Y la lista de lesionados sigue aumentando: Medhi Benatia tuvo que ser sustituido por problemas en el muslo. “Se ha visto que podemos ganar partidos importantes a pesar de tener muchos jugadores lesionados. Podemos lograrlo con pasión y ganas de luchar”, declaró Sebastian Rode.

¡Y salió bien! El Leverkusen se presentó como el “complicado rival que esperábamos”, opinó Rode. Especialmente en los primeros compases la maquinaria del Leverkusen puso en aprietos al conjunto muniqués. Sin embargo, pasada la media hora de partido el Bayern logró hacerse con el dominio del encuentro. Se trató de un “partido con mucha intensidad”, tal como describió Dante. Neuer quiso destacar que “nadie quería cometer un error. Todo el mundo se pudo percatar de ello. Ha sido un derroche físico”.  

Thiago: “Lo siento”

A pesar de todo, tuvo que ser en la ronda de penaltis cuando ambos equipos acabaron decidiendo el resultado. “El Leverkusen tuvo una o dos ocasiones clarísimas, nosotros cuatro”, relató Jérôme Boateng. Una de ellas acabó en las redes del conjunto local, pero el colegiado Felix Zwayer anuló el tanto de cabeza de Robert Lewandowski en la segunda parte. Ahí tuvo suerte el Leverkusen.

“Ha sido un duelo de Copa fantástico, con muchas ocasiones que casi acaban en gol y varias acciones que rozaron la expulsión. El gol de Lewandowski era válido”, admitió Rudi Völler, “pero la acción de Thiago es para mí merecedora de expulsión”. En esa jugada el Bayern no puede quejarse, puesto que el recién recuperado centrocampista español  levantó en exceso la pierna y golpeó fuertemente a Stefan Kießling poco antes del final de partido, habiéndose merecido claramente una tarjeta roja. “Lo siento. Ya me he disculpado varias veces con Kießling. No fue intencionado, simplemente no le ví”, declaró Thiago Alcántara, uno de los jugadores más limpios en el terreno de juego, tal como subrayó Guardiola posteriormente.

El centrocampista español ya se ha recuperado de su lesión y resultó finalmente decisivo, al marcar el quinto penalti que dio la victoria a su equipo. Guardiola presenció todo desde su silla. “El entrenador nos había dicho antes: Tenemos al mejor portero del mundo, así que tenemos que lanzar los penaltis tranquilos”, desveló Rode, “y así lo hicimos”. Pep cerró el puño, se abrazó a su asistente y desapareció hacia los vestuarios. Más adelantó se explicó el técnico: “Simplemente estaba cansado, me dolía la espalda”.