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Mira al frente

“Pondremos toda la carne en el asador”

El equipo fue recibido con aplausos en el salón del Hotel Princesa Sofia de Barcelona pese al duro 3-0 encajado en el duelo de ida de semifinales de la Champions League. “El equipo luchó como héroes durante 77 minutos”, aclaró Karl-Heinz Rummenigge durante su tradicional discurso pospartido. “Estoy triste, no por el resultado, sino por el desarrollo del partido”, reconoció  el directivo.

Durante gran parte del duelo disputado en un Camp Nou a reventar, el Bayern dio la sensación de poder llevarse a Múnich un empate sin goles ante un potente Barça. Sin embargo, en la fase final “perdimos un poco el control”, explicó Rummenigge. Lionel Messi (77´, 80´) con dos genialidades, y Neymar (90´+4) endosaron tres reveses al cuadro muniqués.

“Con un 1-0 o un 2-0 sigues teniendos opciones en la vuelta. Tras el 3-0 será muy complicado”, reconoció Pep Guardiola. En la misma línea se mostró Rummenigge, pero recordó: “¡Somos el Bayern de Múnich! Y quizás suceda un milagro futbolístico. Tenemos la obligación de darlo todo de nuevo el próximo martes. No sé si bastará, pero pondremos toda la carne en el asador una vez más.”

“Lo teníamos todo controlado…”

Aunque primero hay que digerir lo sucedido en la ida. “Haber encajado tres goles es, sencillamente, muy amargo”, afirmó el capitán Philipp Lahm, quien resaltó que el “partido estuvo abierto, incluso disponiendo el Barça de las mejores ocasiones.” En la primera mitad Manuel Neuer le ganó la partida a Luis Suárez (12´) y Dani Alves (39´) con dos estiradas para el recuerdo. La ocasión más clara muniquesa la protagonizó el enmascarado Robert Lewandowski en el 18, pero al polaco le faltaron un par de centrímetros para empujar el balón al fondo de las mallas.

En la segunda mitad, el Bayern se sintió más cómodo sobre el césped. “Lo teníamos todo controlado y luego regalamos el partido en 5 minutos”, resumió Thomas Müller. El último tanto de Neymar supuso un duro varapalo. El defensa Jérôme Boateng comentó: “Nos enfada, es triste y decepcionante, habernos descompuesto así tras el 1-0.”

Pero las lamentaciones no sirven para nada, tal como subrayó Rummenigge. Y mucho menos pensar en las numerosas bajas con las que cuenta el equipo en las últimas semanas. “Ninguna crítica al equipo, no se las merece”, dejó bien claro Matthias Sammer tras el partido. Ahora, la plantilla debe mirar al frente. “Tenemos que apretar al máximo de nuevo”, aseguró Müller pensando ya en la vuelta y Boateng concluyó: “No tenemos nada que perder.”