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“Un caballero, un ejemplo”

Jupp Heynckes cumple 70 años

Hace ya 50 años que comenzó “El niño de la Bundesliga”, en palabras del propio Jupp Heynckes, su carrera profesional en el mundo del fútbol. Como jugador se proclamó Campeón del Mundo y de Europa, consiguió la Copa de la UEFA, la Bundesliga, la Copa de Alemania y fue Pichichi. Como entrenador cosechó numerosos éxitos, alcanzando la culminación de su carrera en su último tramo: en su última temporada en activo en 2013 a las riendas de un equipo logró lo nunca antes conseguido por un entrenador alemán, el Triplete. Pasados cerca de dos años de este hito histórico, el Entrenador del Año 2013, vuelve a tener un buen motivo para celebrar: ¡hoy sábado Jupp Heynckes cumple 70 años!  

“Finalmente con la consecución de la Champions League de Wembley Jupp se hizo inmortal. Jupp era un entrenador fantástico, pero por encima de todo una persona maravillosa, un caballero, un ejemplo”, describe Karl-Heinz Rummenigge. “Le deseamos a él, a su mujer Iris y a su familia mucha suerte y salud, así que le cantamos ¡Jupp! ¡Jupp! ¡Jupp!”, añadió Rummenigge.   

"50 años de fútbol profesional es suficiente"

“¡Jupp! ¡Jupp! ¡Jupp!”, así le vitorearon miles de aficionados del Bayern de Múnich en junio de 2013 en la muniquesa plaza de Marienplatz, cuando Heynckes y su equipo presentaron desde el balcón del ayuntamiento el trofeo de la Liga, la Champions League y la Copa de Alemania. Hasta la fecha fue la temporada que más éxitos logró el Bayern de Múnich en un año en sus 115 años de historia. “Lo que nos regaló no puede compensarse con dinero”, afirmó Rummenigge en aquel entonces. “Siempre tendremos la puerta abierta para ti, no solamente por los éxitos, sino por tu calidad humana.”  

Pocos días más tarde Heynckes anunció su retirada provisional del mundo del fútbol. “El trabajo como entrenador del Bayern de Múnich gastó una cantidad inmensa de espíritu, fuerzas y energía”, relató el por aquel entonces técnico de 68 años. “También hay una vida más allá del trabajo. Quiero seguir disfrutando de mi vida”. No le hicieron cambiar de opinión numerosas y lucrativas ofertas desde el extranjero. “Algunos grandes clubs españoles me querían fichar y ofrecieron sumas exorbitantes”, desveló Heynckes, “pero 50 años de fútbol profesional es suficiente.”

"No me aburriré”

Desde entonces disfruta muchísimo de su vida de jubilado. “Es agradable tener una vida privada y sumergirse en el día a día”, cuenta Jupp, quien vive en una granja, de nuevo en las cercanías de su ciudad natal, Mönchengladbach, y donde puede volver a dedicarse a “las cosas normales de la vida”, como ir al cine, a un restaurante o un concierto o pasear con su mujer Iris y su perro Cando. “Tengo interés en tantas cosas que creo que no me aburriré”, pronosticó cuando se retiró.

Cuando terminó su carrera como jugador, tras 369 partidos de la Bundesliga, 220 goles, 4 títulos de la Bundesliga, así como la Eurocopa de 1972 y la Copa del Mundo en 1974, comenzó su andadura como entrenador siendo asistente de Udo Lattek en el Gladbach. Finalmente se hizo con las riendas como entrenador del equipo con todas sus responsabilidades. Después le siguieron el Bayern de Múnich con sus primeros dos títulos como entrenador de la Bundesliga en 1989 y 1990 y el Athletic de Bilbao. Tras un paso breve por el Eintracht Frankfurt, regresó a España en 1995 y dirigió al CD Tenerife.   

La Champions League con el Real Madrid

Dos años después recaló en el Real Madrid, donde Heynckes contempló el “Olimpo para un entrenador”, para después caer al abismo más profundo: ocho días después de lograr la Champions League en 1998 fue despedido ‘Don Juppen’. Tras un breve paso por el Benfica de Lisboa, puso rumbo a Bilbao y comenzó su segunda etapa en el Athletic. Regresó a Alemania para entrenar al FC Schalke 04 y volvió al Mönchengladbach, donde dimitió a los 215 en el puesto.  

Se tornó en un golpe de fortuna cuando el antiguo director del Bayern de Múnich, Uli Hoeneß, le contrató tras 27 meses alejado de los banquillos, a falta de cinco partidos para el final de la temporada 2008/09, tomando el testigo de Jürgen Klinsmann. Aunque no pudo alzarse con el campeonato alemán, llevó al Bayern de Múnich a la segunda posición en liga y aseguró su participación en la Champions League. A Heynckes le entrenó el gusanillo de entrenar de nuevo y aceptó una oferta del Bayer Leverkusen, colocando a su equipo segundo de la Bundesliga. Después, escribió en el Bayern de Múnich el glorioso capítulo con el que cerró su carrera profesional. ¡Muchas felicidades, Jupp, Jupp, Jupp!