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'Un buen punto de partida'

La prueba de esfuerzo hace sudar a los jugadores

Un poco de agotamiento, un poco de teatro y Tom Starke se va al suelo. Casi dos metros de sudado portero del Bayern que se estiraban sobre el suelo del pabellón multiusos de Säbener Straße. Un momento antes había logrado una nueva mejor marca el Speed Court, y lo había celebrado. Más tarde felicitaba a Thomas Müller en el mismo lugar, y añadía socarronamente: "segundo puesto. ¡Detrás de mí!"

La cosa estaba animada en el Speed Court, un cuadrado gris de 5,5 por 5,5 metros con nueve bases que los jugadores deben ir alcanzando según las indicaciones de un ordenador. Cada uno puede ver su resultados en una pantalla y compararlos con los resultados de los compañeros.

La prueba de esfuerzo puede también ser divertida, aun cuando comprende pruebas serias y agotadoras. Los jugadores del Bayern debieron recorrer un total de nueve estaciones el jueves: prueba de resistencia, de equilibrio, visión tridimensional, una pantalla de movimiento funcional, fuerza en el salto y diversos programas en el Speed Court. Hacia las 8:30 comenzaron los primeros, y algunas de las pruebas no habían concluido aún a las 18h. Aún quedan un test ortopédico y otro interno (el viernes) para concluir las pruebas..

Análisis de fortalezas y debilidades

"Estoy muy satisfecho" dijo el Dr. Thomas Broich, director de la sección Salud y ejercicio del Bayern, "los jugadores se lo han tomado muy bien. Iban muy motivados y concentrados a los aparatos." Alrededor de 30 expertos de la Universidad Técnica de Múnich y de la Escuela Alemana Superior de Deportes de Colonia asistieron a Broich y el preparador físico del Bayern en las pruebas.

"Aún no hemos concluido el análisis" contaba el Dr. Broich a fcbayern.de, "el objetivo es la optimización del rendimiento y el cuidado de la salud. Queremos saber con exactitud cuáles son los puntos fuertes y débiles de cada jugador." En la misma tarde del jueves se recopilarán los datos que sentarán las bases para elaborar un "plan de entrenamiento individual, específico para el fútbol" para cada jugador.

"Es un buen punto de partida para analizar los puntos débiles de cada jugador y subsanarlos" decía Sebastian Rode mientras recuperaba el aliento. Había estado unos 20 minutos a un ritmo alto sobre la cinta de correr con una máscara puesta. Cada cinco minutos le subían la velocidad. "Muy divertido no es esto" contaba Rode. "Las pruebas son muy intensas. Los jugadores lo notarán mañana" decía el Dr. Broich. Pero el asunto del Speed Court dará más que hablar en el equipo