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Antes del partido de Champions

El Bayern quiere “aprender” y meter una marcha más

Los jugadores del Bayern se mostraron eufóricos ante los aficionados de la Südkurve del Allianz Arena poco después de su victoria por 2-1 contra el Augsburgo en el derbi de Baviera, ya que hasta el minuto 77 el equipo muniqués perdía el partido por 0-1. Los jugadores se mostraron aliviados tras conseguir su cuarta victoria en sendos partidos de la Bundesliga, lo que les ha servido como prueba de cara al duelo correspondiente a la fase de grupos de la Champions League que disputarán en Grecia frente al Olympiacos el próximo miércoles.

“Creí en la victoria en todo momento”, comentó el capitán Philipp Lahm tras el pitido final en el que su equipo “fue el justo vencedor del encuentro”. Posesión del balón abrumadora (80 %), 27 tiros a puerta frente a 4 y 9 saques de esquina por ninguno del equipo rival; sin embargo, el juego del equipo fue muy criticado en los primeros 45 minutos. “La primera parte hemos jugado un poco dormidos y demasiado lentos”, afirmó Lahm.

El Bayern derriba el muro

“En la primera mitad no nos hemos entendido en el campo y nuestro juego ha sido muy, muy lento”, criticó el técnico Pep Guardiola, quien aseveró: “Vamos a mejorar. Debemos jugar los 90 minutos, no solo 45”. El equipo visitante mantuvo a raya a los locales gracias a su disciplinado sistema defensivo y con su capacidad de salir a la contra crearon serios problemas para el equipo muniqués, tanto es así que al borde del descanso obtuvieron su recompensa. Un zapatazo de Alexander Esswein (43´) sorprendió al equipo local para ponerse por delante en el marcador.

“Nos hemos dejado ir después del parón de selecciones y hemos jugado bastante lento en la primera parte. Eso nos ha pasado factura”, dijo Thomas Müller sin tapujos, a lo que añadió: “Estábamos un poco amodorrados. Es algo que no te puedes permitir”. Tras el descanso el Bayern pudo „derribar el muro“ en palabras de Lahm: “Debemos aprender de ello, así no se puede jugar y menos en la Bundesliga”.

Müller controla la presión

El día anterior a su 26 cumpleaños Müller asistió a Robert Lewandowski (77´) para poner las tablas en el marcador. Además, el propio jugador alemán obró la remontada gracias a un penalti en el último minuto. “En el minuto 90 tener un penalti para poner el 2-1 me provoca un cosquilleo en el estómago incluso a mí”, describió así Müller la presión con respecto a su sexto gol de la temporada. El capitán Lahm afirmó tras ganar de penalti en el último minuto que “el Augsburgo se va con un sabor amargo”.

Dos horas después de la conclusión del partido ya tenían la mente puesta en el inicio de Champions: “Tenemos muchas ganas de que llegue el partido del miércoles. Queremos continuar también en Champions por la senda de la victoria”, dijo Lewandowski, quien también advirtió sobre el Olympiacos griego: “No será un partido fácil. El ambiente siempre es máximo allí. Debemos jugar bien desde el minuto uno, no como hoy desde el 46. Debemos meter una marcha más”.